Siete agentes de la Policía Nacional Civil de Guatemala fueron asesinados este domingo en distintos ataques atribuidos a pandillas, luego de que el Gobierno rechazara negociar el traslado de cabecillas criminales a centros penitenciarios de menor seguridad, informaron autoridades oficiales.
Los hechos ocurrieron un día después de que pandilleros tomaran como rehenes a 46 personas en tres cárceles del país, en una escalada de violencia vinculada a la represión de motines. El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, calificó los ataques como una represalia directa contra las acciones estatales.
Según el balance oficial, además de los siete policías fallecidos, otros 10 agentes resultaron heridos durante los atentados y un presunto pandillero murió en medio de los enfrentamientos. Las autoridades responsabilizan a las estructuras Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), señaladas por delitos como sicariato, extorsión y tráfico de drogas.
Desde el sábado en la mañana, estas organizaciones mantenían retenidos a custodios penitenciarios y a un psiquiatra como medida de presión para exigir el traslado de sus líderes a cárceles con menores niveles de seguridad, solicitud que fue rechazada por el Gobierno.
Este domingo, fuerzas especiales y el Ejército lograron retomar el control del centro penitenciario Renovación I, ubicado en Escuintla, al sur de la capital. El operativo incluyó el uso de tanquetas y gases lacrimógenos, y permitió liberar a nueve custodios que permanecían retenidos en ese penal.