
Durante los días de brisa y temperaturas frescas, en República Dominicana se incrementa el consumo de chocolate caliente, una práctica común que suele acompañarse de pan blanco, ya sea en el desayuno o la cena.
Aunque se trata de una costumbre arraigada y reconfortante, su consumo frecuente y sin balance puede tener efectos negativos en la salud, especialmente a nivel digestivo y en el control del peso, advierte la doctora Grace de los Santos, especialista en nutrición consultada por RCC Noticias.
La especialista subrayó que no se trata de eliminar este hábito, sino de ajustarlo.
“No es el chocolate caliente el problema, es cómo y cuánto lo consumimos; una taza ocasional reconforta, el exceso pasa factura al cuerpo”, concluyó, al recomendar reducir el azúcar, cuidar las porciones y optar por preparaciones más ligeras.
Desde el punto de vista gastrointestinal, la nutrióloga señala que el chocolate caliente puede generar molestias, como: “acidez, reflujo, inflamación abdominal o malestar estomacal”, sobre todo cuando se prepara con leche entera, azúcar añadida o mezclas comerciales, indicó.
Aunque el pan con chocolate ocupa un lugar privilegiado en el paladar dominicano, la especialista señaló que al combinarse, la digestión puede volverse más pesada. Esto puede traducirse en “sensación de llenura, gases y malestar”, principalmente en personas con gastritis, colon irritable o estómago sensible.
En cuanto al control del peso, la nutrióloga Grace de los Santos indicó que: “El chocolate caliente acompañado de pan aporta una cantidad importante de calorías, ya que se combinan azúcares y harinas refinadas”, lo que, si se consume de forma habitual y sin balance, puede favorecer el aumento de peso y los picos de azúcar en sangre.
Por esta razón, De los Santos recomendó moderar el consumo y buscar un mayor equilibrio en la alimentación.
“No tomarlo solo ni acompañarlo únicamente de pan o productos dulces”, sino integrarlo con alimentos que aporten proteína, ayuda a controlar el apetito y a mantener niveles de energía más estables.