
La comunidad conocida como “otherkin” reúne a personas que sienten que su identidad no corresponde únicamente a la naturaleza humana, sino que está vinculada a criaturas mitológicas, personajes de ficción o incluso conceptos abstractos. Aunque suele asociarse con fenómenos virales de internet, sus orígenes se remontan a la década de 1970 en Estados Unidos.
Una identidad más allá de lo humano
El término “otherkin” surge de la combinación de las palabras inglesas “other” (otro) y “kin” (linaje o familia). En 2017, el Oxford English Dictionary lo definió como una persona que se identifica como no humana, siendo total o parcialmente un animal o un ser mítico.
Con la llegada de internet, la comunidad se expandió e incorporó personas que se identificaban con vampiros, hadas, demonios, dragones y otras figuras, consolidando el concepto de “otherkin” como una categoría amplia.
Actualmente, existen diversos grupos como los “dragonkin”, “machinekin”, “conceptkin” y “fictionkin”, estos últimos vinculados a personajes de la literatura, los videojuegos o la televisión.
Debate entre espiritualidad y psicología
Dentro de la comunidad existen dos corrientes principales. Una interpreta esta identidad desde una visión espiritual relacionada con la reencarnación o las almas no humanas, mientras otra busca explicaciones en la psicología y la neurodivergencia.
La expansión de las redes sociales ha permitido a los “otherkin” compartir sus experiencias mediante contenidos relacionados con orejas de elfo, modificaciones corporales y elementos inspirados en la fantasía, acumulando millones de visualizaciones en plataformas digitales.