
El Ministerio Público puso en marcha este lunes la operación XL526, un amplio despliegue que culminó con el arresto de 20 personas vinculadas a una estructura criminal dedicada a la extorsión, el chantaje, las estafas y el lavado de activos, con base de operaciones en el municipio de Jacagua, provincia Santiago.
Entre los detenidos se encuentran cinco señalados por las autoridades como los principales dirigentes de la organización, además de otros seis miembros identificados como participantes activos de una red que tenía como principales objetivos a ciudadanos residentes en Estados Unidos.
La intervención fue coordinada por la Dirección General de Persecución y la Fiscalía de Santiago, con el apoyo de 35 fiscales que dirigieron 28 allanamientos simultáneos realizados en Santiago y Puerto Plata.
Las investigaciones indican que el grupo operaba de manera estructurada y permanente, captando víctimas mediante anuncios en plataformas digitales para luego someterlas a esquemas de extorsión y chantaje utilizando herramientas tecnológicas.
Las autoridades identificaron como presuntos cabecillas a Carlos José Parra Lantigua, Eliardo Peña Almonte, Renso Darío González Almonte, Josiel Pichardo Cabrera y Walinton Sosa Almonte. También fueron arrestados Moisés David Pichardo Aracena, Pedro Antonio Pichardo, Yumeiry Altagracia Cabrera, Danny Rafael Lantigua, Augusto José Reyes y Julio Antonio Peralta del Rosario.
Además, otras ocho personas fueron detenidas para fines de investigación, mientras continúa la búsqueda de otro presunto integrante de la estructura.
De acuerdo con el expediente, los imputados utilizaban plataformas digitales para hacerse pasar por miembros de grupos criminales, incluyendo el denominado Cártel de Sinaloa, con el propósito de intimidar a las víctimas y exigir pagos bajo amenazas. Para ello, enviaban mensajes e imágenes violentas dirigidas a generar temor y presión psicológica.
Las pesquisas también establecen que el dinero obtenido de forma ilícita era canalizado mediante transferencias electrónicas, remesadoras, plataformas de pago y criptomonedas, con la finalidad de ocultar el origen de los recursos y dificultar su rastreo.
El Ministerio Público sostiene que la organización realizaba operaciones de lavado de activos para dar apariencia legal a los fondos obtenidos a través de actividades fraudulentas.
Los detenidos serán presentados en las próximas horas ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago para el conocimiento de medidas de coerción. Enfrentan cargos por delitos de alta tecnología, asociación de malhechores, estafa, extorsión, chantaje, obtención ilícita de fondos, enriquecimiento ilícito, lavado de activos, distribución de sustancias controladas y uso ilegal de armas de fuego.
La operación contó con el respaldo de la Dirección de Área de Investigación de Crimen Organizado y el Departamento Especial de Investigación de Delitos Trasnacionales (Deidet) de la Policía Nacional, además de HSI Santo Domingo, la Dirección Central de Prevención y la Fuerza de Tarea contra el Crimen Organizado.