
Un despliegue coordinado entre Interpol y cuerpos policiales regionales ha posibilitado la liberación de decenas de niños y niñas en una acción que abordó redes dedicadas al abuso sexual en diversos países latinoamericanos.
Un operativo internacional ha marcado un punto de inflexión en la lucha contra la explotación sexual infantil en Centroamérica. La reciente colaboración de Interpol con autoridades locales llevó al rescate de 65 menores en nueve países de Latinoamérica y el Caribe, y derivó en la detención de 60 personas implicadas en estos delitos.
Las investigaciones revelaron que la mayoría de los menores afectados tenían entre cinco y trece años y que cerca del 80 % eran niñas. Los países con más casos incluyen Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá.

Las redes criminales identificadas contaban con la participación de personas cercanas a las víctimas, como familiares y amigos, así como de educadores, agresores en línea y visitantes extranjeros.
El caso de Panamá destacó por el cierre de un expediente que llevaba más de una década sin resolver.
La identificación de una víctima, que permanecía sin nombre en la base de datos de Interpol, permitió avanzar en la colaboración policial y cerrar un capítulo pendiente en la región. Este resultado demostró la importancia de la cooperación internacional y la persistencia en la búsqueda de justicia para los menores.
La operación, denominada Eclipse, se extendió durante once meses y finalizó en enero. Su objetivo principal fue desarticular redes dedicadas a la producción y distribución de material de abuso sexual infantil, a la vez que se brindaba protección y asistencia a las víctimas.
Uno de los aspectos más complejos detectados en la investigación fue la variedad de métodos que empleaban los agresores. En Costa Rica, por ejemplo, un individuo utilizó una identidad falsa de celebridad en internet para captar a una menor y, posteriormente, utilizó amenazas para mantener el control sobre ella y su familia.
En República Dominicana, las detenciones incluyeron a la madre de dos menores, acusada de facilitar y cometer abusos, así como a un hombre que convivía con las víctimas. Las autoridades incautaron material adicional y descubrieron más casos, reforzando la gravedad del problema en la región.
La cooperación entre países resultó fundamental en la identificación y captura de sospechosos. Panamá y República Dominicana coordinaron la búsqueda y extradición de dos personas requeridas por delitos sexuales cometidos en territorio panameño.
El operativo dejó en claro que Centroamérica enfrenta una situación grave ante la explotación sexual de menores. Las autoridades de la región reiteraron la necesidad de fortalecer la colaboración internacional para atacar estas redes delictivas y garantizar una protección efectiva para los niños y niñas afectados.
A lo largo de casi un año, el trabajo conjunto de Interpol y las fuerzas de seguridad de varios países permitió rescatar a decenas de menores y detener a decenas de sospechosos en Centroamérica y el Caribe.
Este esfuerzo subraya la magnitud y la complejidad del fenómeno, así como el compromiso de continuar las investigaciones y brindar apoyo integral a las víctimas mientras los procesos judiciales y de extradición siguen abiertos.