OpenAI estaría ajustando su hoja de ruta en el mercado de hardware de consumo. En lugar de lanzar de inmediato un dispositivo avanzado con inteligencia artificial integrada, la compañía optaría por debutar con unos auriculares inalámbricos más sencillos, dejando su proyecto más ambicioso para una etapa posterior.
Una filtración reciente sugiere que OpenAI priorizará un producto más accesible, con funciones centradas exclusivamente en audio. Esta decisión implicaría poner en pausa el desarrollo de un dispositivo avanzado, originalmente descrito como similar a un teléfono, con capacidades de computación local para ejecutar funciones de IA.
El cambio respondería a una estrategia más gradual: entrar primero al competitivo mercado de los auriculares inteligentes y construir presencia entre los consumidores antes de apostar por hardware más complejo.
Según información difundida en la red social X por un conocido filtrador, OpenAI habría registrado una patente en China vinculada a su primer dispositivo físico para el público general. El documento confirmaría el nombre comercial del producto y sugiere un posible lanzamiento a corto plazo.
Lo más relevante es que este primer dispositivo no incluiría las prestaciones avanzadas de inteligencia artificial previstas en el proyecto original. En cambio, competiría directamente con otros auriculares inteligentes del mercado, enfocándose en la experiencia de audio y la conectividad básica.
El modelo con mayor potencia de cálculo y funciones avanzadas de IA quedaría reservado para una segunda fase, cuando las condiciones del mercado sean más favorables.
De acuerdo con la filtración, el aumento de los costos de la memoria y la dificultad para acceder a chips a precios competitivos habrían sido determinantes. Estos factores elevaron el costo estimado del dispositivo avanzado hasta niveles similares a los de un smartphone de gama alta, lo que llevó a OpenAI a replantear su estrategia.

Los auriculares, en cambio, permitirían una entrada más prudente al hardware de consumo, con menores riesgos financieros y mayor viabilidad comercial en el corto plazo.
Si se confirma esta información, OpenAI adoptaría un enfoque escalonado: primero lanzaría unos auriculares inalámbricos convencionales y, más adelante, introduciría un dispositivo capaz de ejecutar funciones de inteligencia artificial de forma local.
Esta estrategia le permitiría adaptarse a las condiciones del mercado tecnológico y consolidar una base de usuarios antes de presentar su propuesta más innovadora.
En paralelo, Sam Altman, CEO de OpenAI, anunció en 2025 el desarrollo de un nuevo dispositivo de inteligencia artificial junto a Jony Ive, exjefe de diseño de Apple. Según Altman, este producto podría resultar tan disruptivo como el iPhone en su momento.
El directivo aseguró que los primeros prototipos ya están listos y que el dispositivo podría llegar al mercado en menos de dos años. Lo describió como una experiencia radicalmente distinta a la de los smartphones actuales, a los que calificó de saturados de estímulos.
La participación de Ive refuerza la apuesta por un diseño minimalista y una experiencia intuitiva. Tras la adquisición de la startup io, el diseñador se incorporó al proyecto, aportando una filosofía basada en la simplicidad aparente y la sofisticación conceptual, una combinación que marcó algunos de los productos más icónicos de Apple.
Con información de Infobae