
El presidente del partido Opción Democrática (OD), José Horacio Rodríguez, calificó como “un déjà vu” el discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, asegurando que repite la misma desconexión de la realidad que han caracterizado a los gobiernos de los partidos que han gobernado el país durante décadas.
“Desde hace décadas, los dominicanos y dominicanas queremos lo mismo: luz y agua limpia en nuestros hogares, salarios que alcancen para vivir con dignidad, tranquilidad en nuestras comunidades y la certeza de que quien roba al Estado paga las consecuencias. Sin embargo, cada 27 de febrero escuchamos más cifras y menos soluciones reales”, expresó el también exdiputado.
El dirigente político sostuvo que el gobierno del PRM prometió un cambio, pero hoy reproduce los mismos discursos e intereses de siempre.
Crisis eléctrica: crecimiento sin servicio
Rodríguez cuestionó que el gobierno celebre aumentos en la capacidad instalada de generación eléctrica mientras el país ha sufrido dos apagones nacionales de más de 12 horas en apenas cuatro meses.
“Nos hablan de un puerto espacial mientras las familias pasan días enteros sin luz. Solo el Distrito Nacional acumuló más de 4,000 horas sin electricidad, casi 170 días sin servicio. Expertos advirtieron esta crisis desde 2021 y fueron ignorados. Hoy importan barcazas de emergencia, como la de Los Negros en Azua, con costos altísimos y sin considerar el impacto ambiental y social”, denunció.
Añadió que el presidente compara constantemente su gestión con el 2019, pero omite que recibió un país sin apagones generalizados y lo ha devuelto a niveles de pérdidas eléctricas de hace más de una década.
Salarios e impuestos: el dinero no alcanza
El presidente de OD calificó como “una vergüenza” que el gobierno celebre que el salario mínimo más alto apenas supere la canasta básica del primer quintil.
“Eso significa que solo cubre lo mínimo para el 20% más pobre del país. Mientras tanto, desde 2017 no se aplica el ajuste por inflación al Impuesto Sobre la Renta. Los precios han acumulado más de un 50% de inflación, pero el Estado sigue cobrando impuestos a salarios que ni siquiera cubren la canasta básica. Eso empobrece aún más a la clase trabajadora”, afirmó.
Rodríguez recordó que, según la ley, quienes ganen menos de 51,000 pesos no deberían pagar ese impuesto. “Ni el Presidente ni el Congreso han tenido la voluntad de hacer cumplir la ley y aliviar la carga de las familias.
No se puede hablar de eliminar la pobreza mientras se mantiene la precariedad”, agregó.
Un presupuesto que financia la burocracia
Rodríguez criticó que el 88% del presupuesto nacional se destine a gasto corriente y solo el 12% a inversión.
“Así no se construye desarrollo. Para alcanzar las metas que el propio presidente promueve, el país necesita una inversión social sostenida de al menos 4% o 5% del PIB. Hoy estamos muy por debajo de ese nivel. Se financia la burocracia en vez del futuro”, señaló.
Medioambiente: crecimiento que destruye
El dirigente advirtió sobre el deterioro ambiental y cuestionó el modelo de crecimiento promovido por el gobierno.
“El Ozama y el Isabela siguen entre los ríos más contaminados del mundo. La megaminería en Cotuí ha desplazado familias. La degradación ambiental nos cuesta casi 1% del PIB cada año, más de lo que invertimos en proteger el medioambiente. Y mientras tanto, se anuncian proyectos de alto consumo de agua y energía sin explicar cómo se garantizará la sostenibilidad del país”, manifestó.
También exigió respuestas sobre la contaminación de la presa de Hatillo y el impacto ambiental acumulado en distintas regiones del país.
Cero condenas firmes por corrupción
“No basta con celebrar allanamientos y arrestos. El éxito se mide en condenas y en dinero recuperado para el pueblo. Hay más de veinte operaciones abiertas, pero ninguna ha culminado en una sentencia definitiva”, indicó.
Señaló además que no se han tomado medidas estructurales para transparentar el financiamiento de las campañas electorales.
“Seguimos siendo uno de los países con el financiamiento político más opaco del continente. No bastan declaraciones moralistas: se necesitan reformas que establezcan topes, fiscalización real y sanciones efectivas”, sostuvo.
Rodríguez concluyó que una verdadera rendición de cuentas debería responder preguntas concretas: cómo y cuándo se resolverá definitivamente la crisis eléctrica; cuándo se ajustará el Impuesto Sobre la Renta a la realidad del costo de vida; por qué se continúa endeudando el país sin garantizar inversión productiva; qué plan existe para rescatar los ríos y proteger las fuentes de agua; y qué reformas se implementarán para impedir que el dinero ilícito financie campañas.
“Coincidimos con el Presidente en algo: la República Dominicana tiene todo para ser un país desarrollado. Pero el desarrollo no se mide en cifras macroeconómicas, sino en la calidad de vida de la gente. En Opción Democrática estamos convencidos de que siempre hay alternativa. Y ese futuro distinto es el que estamos construyendo junto al pueblo dominicano”, concluyó.