El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra el reclutamiento forzado de adolescentes por parte de las Milicias Bolivarianas del régimen de Nicolás Maduro.
En su actualización sobre la situación en Venezuela, afirmó que desde junio no se observan mejoras y que persisten graves restricciones a libertades fundamentales, además de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y un deterioro socioeconómico marcado.
Türk alertó que el Gobierno venezolano aprobó en septiembre y noviembre nuevas leyes de emergencia cuyo contenido no ha sido publicado, lo que impide su evaluación independiente. Según indicó, estas normas otorgan facultades ampliadas al Ejecutivo bajo el argumento de amenazas externas.
El alto comisionado también advirtió un aumento de la militarización en la vida pública, fenómeno que reduce aún más el espacio cívico. Informó que su oficina recibió reportes de “alistamiento bajo coerción” en las Milicias Bolivarianas, con inclusión de menores de edad y adultos mayores, una práctica que vulnera estándares internacionales.
Türk calificó de “chocantes” los informes que señalan que autoridades promueven aplicaciones móviles para denunciar a familiares, vecinos o colegas, generando un clima de miedo y autocensura.
La actualización del informe se suma a advertencias previas de la ONU sobre detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y casos de tortura en el país.
En paralelo, familiares de presos políticos realizaron en Caracas la protesta “mesa de los que esperan”, exigiendo liberaciones antes de Navidad. Con un mantel negro, velas y platos con los nombres de los detenidos, denunciaron la falta de visitas y el irrespeto al debido proceso.
Según la ONG Foro Penal, al 10 de diciembre Venezuela registra 893 presos políticos, incluidos cuatro adolescentes. El régimen de Maduro niega estas cifras y sostiene que todos los detenidos han cometido delitos previstos en la legislación.