
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia condenó este jueves el ataque perpetrado contra dos militares en el departamento de Putumayo, quienes fueron rociados con gasolina y prendidos en fuego durante una operación contra el narcotráfico.
El organismo internacional expresó su rechazo a este hecho y a los múltiples ataques que, según denunció, vienen afectando a la población civil en esta región del sur del país. «Rechazamos los graves ataques a dos soldados, así como los múltiples ataques graves contra la población civil perpetrados por grupos armados no estatales en esta región», indicó la oficina.
El ataque ocurrió el miércoles en una zona rural del municipio de Villagarzón, durante una operación militar para destruir un laboratorio de procesamiento de cocaína. Según el reporte de la Vigésima Séptima Brigada del Ejército, un oficial y un soldado resultaron con quemaduras graves y fueron trasladados inicialmente a un hospital en Florencia, Caquetá, antes de ser remitidos a Bogotá.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, calificó lo ocurrido como un acto criminal y responsabilizó a “narcos que intentaron asesinar a nuestros militares”. El Ejecutivo advirtió que podría retirarse de la mesa de diálogo con la CNEB si esta organización no rechaza el ataque.