
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió este jueves sobre la fragilidad del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, y expresó su preocupación ante el riesgo de una nueva escalada militar en Oriente Medio tras recientes enfrentamientos en el estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico.
La advertencia fue realizada por la subsecretaria general de consolidación y apoyo a la paz de la ONU, Elizabeth Spehar, durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad, donde instó a ambas potencias a evitar acciones que puedan comprometer el alto el fuego vigente.
Spehar señaló que la reanudación de las hostilidades incrementa el riesgo de errores de cálculo con consecuencias “potencialmente devastadoras” para la estabilidad regional y la economía mundial.
La funcionaria enfatizó que la prioridad inmediata debe ser preservar la diplomacia y evitar cualquier medida que socave los avances logrados en el proceso de distensión.
“Instamos a las partes a evitar toda acción que pudiera socavar el alto el fuego o darle un portazo a la diplomacia”, expresó ante el Consejo de Seguridad.
Asimismo, la ONU reiteró la necesidad de proteger a la población civil, la infraestructura esencial y garantizar la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Durante la sesión, el ministro de Relaciones Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, acusó a Irán de ataques con misiles balísticos y drones contra su territorio, advirtiendo que la situación refleja una tendencia regional alarmante.
Baréin solicitó además una mayor aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad dirigidas a frenar las acciones militares en la zona.
Frases clave:
La escalada se intensificó tras reportes de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz y posteriores bombardeos estadounidenses a infraestructura militar iraní, seguidos de represalias contra bases estadounidenses en la región.
En medio del aumento de tensiones, Estados Unidos e Irán sostuvieron negociaciones indirectas en Doha, con la mediación de Catar y Pakistán, con el objetivo de contener una escalada mayor.
Entre los avances preliminares se informó la creación de un canal de comunicación para notificar violaciones del acuerdo y coordinar posibles respuestas, como mecanismo para reducir el riesgo de enfrentamientos directos.