La situación humanitaria en Ucrania se ha deteriorado gravemente en las últimas semanas debido a los continuos ataques a gran escala contra infraestructuras clave en medio del invierno, advirtió este lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU el jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Ramesh Rajasingham, en nombre del secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher.
Rajasingham explicó que los civiles enfrentan condiciones cada vez más desesperadas como consecuencia de los bombardeos contra sistemas energéticos, servicios de emergencia y redes esenciales para la supervivencia durante la temporada invernal.
El funcionario detalló que los últimos ataques han provocado cortes generalizados de electricidad, calefacción y suministro de agua, justo cuando las temperaturas descendieron hasta cerca de los 10 grados bajo cero. Estas interrupciones afectan directamente la capacidad de la población para protegerse del frío extremo y acceder a servicios básicos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado once ataques contra instalaciones y personal sanitario en lo que va de año, con un saldo de cinco personas fallecidas y once heridas. Rajasingham subrayó que este tipo de agresiones resultan especialmente devastadoras porque inutilizan los sistemas que permiten mantener con vida a la población civil durante el invierno.
El responsable humanitario recordó que el derecho internacional humanitario obliga a proteger a los civiles y a la infraestructura médica, e instó a los miembros del Consejo de Seguridad a facilitar el acceso sin trabas de la ayuda humanitaria.
Rajasingham pidió que se garantice una financiación acorde con la magnitud de la crisis y que se permita a las agencias humanitarias llegar a las zonas afectadas sin obstáculos, para atender a millones de personas que enfrentan un invierno marcado por la escasez de energía, agua y servicios de salud.