La doctora Lisbette Balbuena, médica oncóloga internista, explicó en el programa El Sol de la Tarde que camáñas como “Tócate” y la práctica del autoexamen fueron impulsadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace muchos años, con el propósito de promover el empoderamiento femenino y crear conciencia sobre la salud mamaria.
Según detalló, el objetivo inicial era que las mujeres comenzaran a conocer mejor sus cuerpos ante el aumento acelerado de los casos de cáncer de mama en el mundo.
Balbuena precisó que el autoexamen fue pensado como una herramienta educativa, no como un método diagnóstico, ya que el cáncer de mama en etapa temprana no genera síntomas. Explicó que en esta fase la enfermedad no forma bultos ni produce molestias, por lo que las pacientes no pueden detectarla solo con la palpación.
“El cáncer de mama temprano no da síntomas. O sea, no forma bultos, no da síntomas, uno no se siente nada”, indicó la especialista, al destacar que el diagnóstico temprano se logra mediante estudios y análisis clínicos periódicos.

La oncóloga explicó que cuando una mujer logra palpar un nódulo en la mama, generalmente ya no se trata de una etapa inicial.
En esos casos, el tumor suele medir alrededor de 2.5 centímetros, mientras que los especialistas buscan detectar lesiones menores a un centímetro. Subrayó que el diagnóstico temprano depende de mamografías, ecografías y evaluaciones médicas regulares, no del autoexamen, que tiene un valor complementario.
A pesar de sus limitaciones, la doctora recalcó que el autoexamen tiene un valor educativo y psicológico importante. Dijo que conocer el propio cuerpo permite a las mujeres identificar variaciones inusuales y fomentar una cultura de salud preventiva.