
Millones de personas en Estados Unidos permanecen este domingo bajo alertas de altas temperaturas y riesgo de tormentas severas, luego de que el mal tiempo afectara las celebraciones del Día de la Independencia. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que gran parte del país continúa bajo condiciones climáticas extremas que combinan calor intenso, lluvias torrenciales y posibles inundaciones.
Las autoridades meteorológicas informaron que se mantienen avisos de calor en regiones del Atlántico Medio, el sureste y el valle bajo del Misisipi, donde las temperaturas elevadas representan un riesgo significativo para la población. Al mismo tiempo, se prevén lluvias fuertes desde el Medio Oeste hasta el Atlántico Medio, con potencial de inundaciones localizadas.
El fenómeno climático ha alterado de forma considerable las actividades del feriado, obligando a cancelar o modificar eventos masivos en distintas ciudades del país durante uno de los fines de semana más importantes del año.
Las tormentas severas registradas en el fin de semana impactaron directamente las celebraciones en ciudades como Nueva York, Filadelfia y Washington, donde se reportaron temperaturas récord de hasta 39 grados Celsius, con sensaciones térmicas aún más elevadas.
En Washington D.C., las alertas por descargas eléctricas y tormentas obligaron a evacuar temporalmente la Gran Feria Estatal Estadounidense, la FIFA Fan Zone y otras áreas del National Mall, donde cientos de personas tuvieron que desplazarse hacia edificios cercanos por seguridad.
Las autoridades locales confirmaron que las condiciones meteorológicas provocaron interrupciones en la agenda del 4 de julio, incluyendo la modificación de eventos tradicionales y concentraciones públicas.

El Servicio Meteorológico Nacional señaló que cerca del 70% del territorio de Estados Unidos se vio afectado por una ola de calor extremo acompañada de alta humedad, lo que incrementa el riesgo de afectaciones a la salud, especialmente en grupos vulnerables.
En la capital estadounidense, el tradicional espectáculo de fuegos artificiales se realizó pese a las condiciones adversas, con la detonación de aproximadamente 850,000 proyectiles pirotécnicos, según organizadores. Sin embargo, autoridades advirtieron sobre el impacto en la calidad del aire debido al humo y partículas generadas.
Informes del Servicio de Parques Nacionales indican que la combinación de calor, humedad y contaminación podría generar niveles “muy insalubres” en la zona capitalina, especialmente en Washington y áreas cercanas de Maryland y Virginia.