
Tras disputarse 21 juegos de la campaña, el conjunto de Oklahoma City se afianza como el equipo más dominante de la NBA, registrando 20 triunfos y solo una derrota, precisamente la que había sufrido ante los Blazers del entrenador brasileño Tiago Splitter.
Sin embargo, en su visita al Moda Center de Portland, el panorama fue diferente, impulsados por los 26 puntos de Shai Gilgeous-Alexander, incluidos diez tiros libres convertidos.
El escolta Jalen Williams destacó el enfoque del equipo:
"Queríamos jugar con determinación. Eso provoca errores en el rival, nos facilita el juego y nos permite elevar nuestra intensidad defensiva", expresó. Añadió que los duelos cerrados fortalecen la conexión del grupo, al que calificó como altamente talentoso.
Los vigentes campeones mantienen así su mejor arranque de temporada desde la 2015-16, cuando los Golden State Warriors iniciaron con una racha de 20 victorias seguidas.
Por el cuadro de Portland, el israelí Deni Avdija fue la figura al conseguir un triple-doble de 31 puntos, 19 rebotes y 10 asistencias.