Obispo de San Francisco de Macorís llama a vivir la Eucaristía como camino de unidad
El prelado pidió a la Iglesia un mayor compromiso social, exhortando a vivir la fe cristiana no como rutina, sino como un llamado a la acción solidaria, buscando transformar vidas y fortalecer la comunidad
El obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Alfredo De la Cruz Baldera. Foto/fuente externa
Eucaristía
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El obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Alfredo De la Cruz Baldera, llamó a los fieles católicos y a la sociedad dominicana a fortalecer la unidad, la solidaridad y la sensibilidad ante el dolor de los demás, durante la celebración litúrgica del Jueves de Corpus Christi.
En su homilía, titulada “El Pan que nos hace una sola carne y un solo espíritu”, el prelado reflexionó sobre el significado de la Eucaristía como sacramento de comunión y respuesta espiritual frente a las divisiones, la indiferencia y el egoísmo que afectan a la sociedad.
La Eucaristía como respuesta a la división
De la Cruz Baldera afirmó que la Eucaristía es “el antídoto contra la división”, al señalar que quien comulga con Cristo no puede permanecer indiferente ante el sufrimiento de su hermano.
El obispo sostuvo que la fe cristiana no debe quedarse en ritos vacíos, sino traducirse en un estilo de vida basado en la entrega, el perdón, el amor y el servicio a los demás.
“La Eucaristía es el antídoto contra la división, contra la indiferencia y contra el egoísmo que hoy fractura tanto nuestra sociedad”, expresó el prelado.
Llama a mirar el dolor del hermano
Durante su mensaje, el obispo comparó las dificultades actuales de la sociedad con la imagen bíblica del desierto, al referirse al cansancio, la incertidumbre, las pérdidas familiares, el desgaste comunitario y la falta de sentido que muchas personas experimentan.
Indicó que el ser humano no solo padece hambre material, sino también hambre de consuelo, amor, esperanza y sentido de vida.
Frente a esa realidad, recordó la promesa cristiana contenida en el Evangelio: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”, al destacar que la Eucaristía representa para los creyentes una fuente de fortaleza espiritual.
Exhorta a una Iglesia más solidaria
Monseñor De la Cruz Baldera también exhortó a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos a asumir con mayor compromiso la misión social de la Iglesia.
En ese sentido, pidió dejarse “partir y repartir” por los pobres, los que sufren y quienes se sienten abandonados en la sociedad dominicana.
El religioso sostuvo que el amor de Dios no debe entenderse como una idea abstracta, sino como una realidad concreta que se comparte en comunidad y se expresa en acciones de solidaridad.
Advierte contra una fe de rutina
El obispo de San Francisco de Macorís advirtió a los fieles sobre el riesgo de vivir las celebraciones religiosas como una simple costumbre o formalidad.
Dijo que Corpus Christi debe ser una oportunidad para renovar la fe, profundizar la comunión con Cristo y construir una sociedad más fraterna.
Finalmente, llamó a los católicos a permitir que la Eucaristía transforme sus vidas y los convierta en personas capaces de perdonar, amar y trabajar por la unidad del pueblo dominicano.