Obispo llama a enfrentar el dolor social con mayor compromiso comunitario

El obispo coadjutor Carlos Morel Diplán alertó sobre las secuelas emocionales y espirituales que dejan la violencia, los accidentes y las crisis personales, señalando que cada vez más personas se ven afectadas por estas situaciones.

Durante su homilía, describió una realidad marcada por el sufrimiento y la desilusión en distintos ámbitos de la vida cotidiana. “¿Cuántos corazones quebrantados por la pérdida de seres queridos a causa de la violencia intrafamiliar? Por los accidentes de tránsito, por la decepción de las promesas incumplidas… o simplemente por el peso de las dificultades de la vida”.

Impacto social y causas profundas

El prelado vinculó estos problemas a desigualdades sociales y a intereses particulares que, según explicó, han dejado a muchas personas “heridas por los males del mundo”. Indicó que existe una necesidad creciente de acompañamiento tanto en lo espiritual como en lo humano.

Rol activo de la iglesia

Asimismo, planteó que la iglesia debe involucrarse más allá del discurso, promoviendo acciones concretas de apoyo, cercanía y servicio a la comunidad. También instó a los fieles a participar activamente en la transformación social, especialmente en favor de los más vulnerables.

Durante la celebración, se llevó a cabo la renovación de promesas sacerdotales, junto con la bendición de los óleos y la consagración del Santo Crisma, utilizados en diversos sacramentos a lo largo del año.

El mensaje enfatizó la importancia de fortalecer valores y asumir un compromiso colectivo frente a los desafíos sociales actuales.