
Un niño falleció y varios menores resultaron heridos este lunes tras manipular restos explosivos en una vivienda previamente atacada por Israel al oeste de la ciudad de Gaza, informó Mahmoud Basal, portavoz de la Defensa Civil Palestina.
Basal explicó que los equipos de emergencia respondieron a una fuerte explosión en una vivienda de varios pisos perteneciente a la familia Al-Firi. El inmueble había sido atacado en días anteriores y contenía fragmentos del detonante lanzado por Israel.
La explosión se produjo mientras varios niños jugaban con estos restos, provocando la muerte de uno de ellos y dejando a otros heridos, algunos en estado crítico. Las autoridades señalaron que la presencia de material explosivo sin detonar en zonas residenciales constituye un riesgo constante para la población civil.
La Defensa Civil Palestina hizo un llamado urgente a los habitantes de la Franja de Gaza para que eviten acercarse a objetos sospechosos y contacten a las autoridades competentes al detectarlos. Recordaron que los restos explosivos de guerra representan una amenaza persistente en territorios afectados por ataques prolongados, como Gaza.
Tras ofensivas aéreas o bombardeos, muchas viviendas y espacios públicos quedan contaminados con municiones sin detonar o detonadores incompletos. Estos fragmentos pueden permanecer activos durante meses o años, convirtiéndose en un peligro silencioso, especialmente para los niños, quienes suelen desconocer el riesgo.
En Gaza, donde miles de familias conviven entre escombros y edificaciones dañadas, la retirada de estos restos se complica por la falta de recursos y la alta densidad poblacional. Esta combinación incrementa la probabilidad de accidentes trágicos, razón por la que organismos humanitarios y autoridades locales mantienen campañas permanentes de advertencia para reducir riesgos y proteger a la población.