
El presidente de Nigeria, Bola Tinubu, ordenó el despliegue del Ejército en una zona del centro-oeste del país luego de un ataque armado que dejó al menos 162 personas muertas en el estado de Kwara, hecho atribuido a la organización yihadista Boko Haram.
Hombres armados irrumpieron en la aldea de Woro, donde atacaron a residentes durante la noche del martes. De acuerdo con el secretario de la Cruz Roja en la zona, Babaomo Ayodeji, las labores de búsqueda continúan y el número de fallecidos podría aumentar a medida que se localicen más cuerpos.
El hecho figura entre las masacres más graves registradas en Nigeria en los últimos meses, en un contexto de creciente violencia que afecta a comunidades rurales.
En respuesta al ataque, la Presidencia informó que Tinubu dispuso el envío de un batallón militar al distrito de Kaiama, en Kwara, al calificar el asalto como un acto “cobarde y brutal” contra civiles indefensos.
Por su parte, el gobernador estatal, AbdulRahman AbdulRazaq, ofreció un balance preliminar menor y cifró en 75 las personas fallecidas, al tiempo que señaló que la comunidad atacada había resistido presiones vinculadas a una doctrina islámica radical.
Autoridades locales y testigos indicaron que los agresores incendiaron comercios y el palacio real del poblado, mientras se desconoce el paradero del líder tradicional de la comunidad. Aunque la Policía confirmó el ataque, no ha emitido una cifra oficial de víctimas. El estado de Kwara enfrenta un deterioro de la seguridad por la acción de bandas armadas y la expansión de grupos yihadistas desde el noroeste hacia otras regiones del país.