
Redacción Centroamericana (EFE).- La Asamblea Nacional de Nicaragua (Parlamento), dominada por el oficialismo, aprobó este miércoles una reforma constitucional que establece que los nicaragüenses perderán su nacionalidad al adquirir otra, según informó el Legislativo, una medida muy criticada por la oposición en el exilio.
«La Asamblea Nacional aprobó en Segunda Legislatura la Ley de Reforma Parcial a los artículos 23 y 25 de la Constitución Política nicaragüense, indicó el Canal Parlamentario en su cuenta de Facebook.»
El artículo 25 de la Constitución Política ahora reza que «la nacionalidad nicaragüense se perderá al momento de adquirir otra nacionalidad», y el artículo 23 que «las y los extranjeros pueden ser nacionalizados, previa renuncia a su nacionalidad originaria».
La enmienda la propusieron con carácter urgente los esposos y copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, que argumentaron en la exposición de motivos que «la nacionalidad no es un trámite administrativo, sino un pacto sagrado de lealtad. Quien adquiere otra nacionalidad y jura lealtad a un Estado extranjero, rompe el vínculo jurídico y moral con Nicaragua. No puede existir doble fidelidad: la patria exige compromiso exclusivo».
Redacción Centroamericana (EFE).- La Asamblea Nacional de Nicaragua (Parlamento), dominada por el oficialismo, aprobó este miércoles una reforma constitucional que establece que los nicaragüenses perderán su nacionalidad al adquirir otra, según informó el Legislativo, una medida muy criticada por la oposición en el exilio.
«La Asamblea Nacional aprobó en Segunda Legislatura la Ley de Reforma Parcial a los artículos 23 y 25 de la Constitución Política nicaragüense, indicó el Canal Parlamentario en su cuenta de Facebook.»
El artículo 25 de la Constitución Política ahora reza que «la nacionalidad nicaragüense se perderá al momento de adquirir otra nacionalidad», y el artículo 23 que «las y los extranjeros pueden ser nacionalizados, previa renuncia a su nacionalidad originaria».
Esta reforma constitucional parcial se aprobó el 16 de mayo de 2025 en Primera Legislatura y este miércoles en Segunda Legislatura y definitiva, como dicta el procedimiento.
La enmienda la propusieron con carácter urgente los esposos y copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, que argumentaron en la exposición de motivos que «la nacionalidad no es un trámite administrativo, sino un pacto sagrado de lealtad. Quien adquiere otra nacionalidad y jura lealtad a un Estado extranjero, rompe el vínculo jurídico y moral con Nicaragua. No puede existir doble fidelidad: la patria exige compromiso exclusivo».
A mediados de febrero de 2025, Nicaragua puso en vigor una reforma profunda a la Constitución Política que transforma el Estado, elimina el balance de poderes y otorga un poder total a Ortega y Murillo.
Se reformaron 148 de los 198 artículos de la Carta Magna y derogaron otros 37, incluido el que prohibía la práctica de la tortura, estableció la figura de «copresidenta» y se legalizó la apatridia, entre otros cambios.
Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, gobierna Nicaragua desde 2017 junto con su esposa Murillo en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia.