
Netflix anunció este jueves un nuevo acuerdo global de licencia con Sony Pictures Entertainment (SPE) que permitirá a la plataforma emitir películas del estudio una vez concluyan su ciclo completo en salas de cine y formatos de entretenimiento en casa.
El convenio, descrito como exclusivo y plurianual, comenzará a implementarse de forma gradual a finales de este año y marca un hito para el modelo de suscripción de pago.
Según informó Netflix en un comunicado, el pacto amplía la actual relación entre ambas compañías y convierte a la plataforma en el principal destino internacional para los estrenos cinematográficos de Sony después de su exhibición tradicional.
Además de los estrenos recientes, el acuerdo otorgará a Netflix licencias para seleccionar títulos de largometrajes y contenidos de bibliotecas televisivas pertenecientes a Sony Pictures Entertainment. Para el estudio, la alianza representa una oportunidad de reforzar la proyección internacional de sus producciones.
Paul Littmann, vicepresidente ejecutivo de Distribución Global de Sony Pictures Television, destacó que el convenio eleva la colaboración entre ambas empresas y fortalece el atractivo de los lanzamientos cinematográficos del estudio ante la audiencia global de Netflix.
Entre los primeros títulos que se incorporarán al catálogo se encuentran “The Nightingale”, protagonizada por Dakota y Elle Fanning; “The Legend of Zelda”, adaptación en acción real del popular videojuego de Nintendo; y la saga cinematográfica sobre los Beatles dirigida por Sam Mendes.
El anuncio se produce en un momento clave para la industria del entretenimiento, marcado por movimientos estratégicos y procesos de consolidación. El acuerdo se da en medio de la negociación para una fusión con Warner Bros., una operación valorada en 82.700 millones de dólares mediante una combinación de efectivo, acciones y deuda.
Esta posible fusión ha generado críticas en el sector y provocó una reacción de Paramount, que presentó el pasado 8 de diciembre una oferta pública de adquisición hostil por un valor estimado de 108.400 millones de dólares.