El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reafirmó este viernes que las fuerzas israelíes continuarán ocupando parte del sur del Líbano y mantendrán las operaciones contra la milicia chií Hizbulá, al insistir en que esa presencia militar responde a necesidades de seguridad para proteger a las comunidades del norte del país.
A través de un comunicado difundido por su oficina, Netanyahu aseguró que la permanencia de las tropas israelíes en territorio libanés se mantendrá por el tiempo que sea necesario. "Como he dejado claro de forma inequívoca, incluso ayer: Israel permanecerá en la zona de seguridad del sur del Líbano el tiempo que sea necesario para proteger a las comunidades del norte", expresó el mandatario.
Las declaraciones se producen horas después de que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmara que Israel debe respetar el proceso de paz iniciado con Irán. Aunque Netanyahu no respondió de manera directa a esos comentarios, reiteró la postura que había expresado tras la firma del memorando entre Washington y Teherán, el cual incluye el compromiso de garantizar la integridad territorial del Líbano.
Durante la jornada, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que continuaron sus operaciones militares contra objetivos de Hizbulá en el sur del Líbano y en el valle de la Bekaa, donde, según reportes, murieron al menos 21 personas y decenas resultaron heridas, mientras numerosas familias abandonaban las zonas afectadas por los bombardeos.
En paralelo, Estados Unidos e Irán aplazaron una reunión prevista en Ginebra con la mediación de Catar y Pakistán para formalizar el memorando de entendimiento y avanzar en un acuerdo de paz de mayor alcance. Fuentes iraníes atribuyeron la suspensión a los ataques israelíes en territorio libanés y exigieron el cese de las operaciones militares y de la ocupación del sur del Líbano.
Las diferencias entre Washington y Tel Aviv también quedaron reflejadas en las declaraciones de Vance, quien defendió el respaldo del presidente Donald Trump a Israel, pero advirtió sobre la conveniencia de preservar esa relación. "Si yo estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, tal vez no estaría atacando al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo", manifestó el vicepresidente estadounidense.