El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que el futuro del régimen iraní dependerá en última instancia de la decisión del propio pueblo de Irán.
Durante una visita al Grupo de Trabajo Nacional de Salud en Jerusalén, el mandatario sostuvo que romper la “tiranía” de los ayatolás es una responsabilidad que recae principalmente en los ciudadanos iraníes.
Netanyahu afirmó que las operaciones militares y estratégicas emprendidas por Israel han debilitado al gobierno iraní y han provocado cambios en el equilibrio regional.

El líder israelí reiteró que las acciones de su país buscan reducir las capacidades militares de Irán, especialmente en materia de misiles balísticos y su programa nuclear.
El conflicto se intensificó tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán, que derivó en la muerte del líder supremo Alí Jameneí y el posterior ascenso de su hijo, Mojtaba Jameneí, al liderazgo del país.
Mientras el Ejército israelí asegura que los ataques han causado la muerte de cerca de 1,900 miembros de las fuerzas iraníes, organizaciones independientes estiman que más de 1,100 civiles han fallecido desde el inicio de la guerra.