El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, explicó en El Sol de la Mañana que la construcción del nuevo edificio del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) se concibió y planificó financieramente durante su administración al frente de la institución, a partir de una instrucción directa del presidente de la República.
Arroyo precisó que, mientras se preparaba una licitación para adquirir un inmueble, el presidente manifestó su interés en que se levantara un “edificio de las telecomunicaciones” en un solar propiedad de Indotel, próximo al Ministerio de Industria y Comercio. Ante esa directriz, la licitación se desmontó, pero los recursos ya estaban disponibles, porque —según explicó— no se planifica una obra de esa magnitud sin respaldo financiero previo.
El funcionario subrayó que al momento de dejar Indotel quedaron RD$2,600 millones, de los cuales RD$1,443 millones estaban apartados específicamente para la construcción del edificio. Aclaró que su intervención pública no buscó restar méritos a la gestión posterior, sino defender la verdad sobre la condición financiera en que dejó la institución, luego de versiones que —dijo— intentaron descalificar su paso por Indotel y otras dependencias.

Destacado:
Arroyo reconoció que la ejecución y culminación del proyecto corresponde a la administración siguiente y que cuando se escriba la historia, se consignará como una obra inaugurada en esa etapa. “Si en mi momento hubiera existido un edificio adecuado para comprar, lo habría hecho; los fondos estaban”, sostuvo, al tiempo que reafirmó que su objetivo fue aclarar el punto de partida del proyecto.
Finalmente, reiteró que la planificación del edificio respondió también a una preocupación estructural: el alto costo de alquileres y la necesidad de una sede propia que garantizara continuidad operativa sin afectar los servicios del regulador durante el proceso de construcción.