Elon Musk manifestó su respaldo a las críticas del cofundador de Telegram, Pável Dúrov, sobre la seguridad del servicio de mensajería WhatsApp, propiedad de Meta.

El empresario reaccionó en la red social X a una publicación de Dúrov en la que se ponía en duda la efectividad del cifrado de la aplicación utilizada por miles de millones de personas en todo el mundo.
En un mensaje publicado el 26 de enero, Dúrov aseguró que “habría que ser un idiota para creer que WhatsApp es seguro en 2026”, al tiempo que afirmó que su equipo técnico analizó la forma en que la plataforma implementa la encriptación y detectó múltiples vulnerabilidades.
Musk respondió de manera breve pero contundente al comentario de Dúrov con una sola palabra: “verdad”. Aunque escueta, la reacción fue interpretada como un respaldo explícito a las críticas del empresario ruso y reforzó el debate público sobre la seguridad de WhatsApp.
Las declaraciones de Dúrov se produjeron en respuesta a informaciones sobre una nueva demanda colectiva presentada contra Meta Platforms en Estados Unidos.

La acción judicial sostiene que la compañía tendría la capacidad de almacenar, analizar y acceder a gran parte de las comunicaciones privadas de los usuarios de WhatsApp, a pesar de sus reiteradas afirmaciones sobre el uso de cifrado de extremo a extremo.
Según la demanda, los denunciantes proceden de países como Australia, Brasil, México, India y Sudáfrica, y el caso fue presentado ante un tribunal de distrito en San Francisco. Los demandantes argumentan que existe una contradicción entre el discurso público de Meta sobre la privacidad y el funcionamiento real de la plataforma.
El caso vuelve a colocar en el centro del debate el nivel de protección que ofrecen las aplicaciones de mensajería más populares. Mientras WhatsApp defiende que sus mensajes están protegidos por cifrado de extremo a extremo, críticos como Dúrov sostienen que la arquitectura del sistema y su vínculo con Meta abren la puerta a posibles accesos no deseados.
La postura de Musk, alineada con la de Telegram, añade peso a las críticas, especialmente por su influencia en el sector tecnológico. El episodio refuerza una discusión más amplia sobre la confianza de los usuarios en las grandes plataformas digitales y la necesidad de mayor transparencia en el manejo de datos y comunicaciones privadas.
Fuente: Actualidad.