
El Museo del Louvre permaneció cerrado nuevamente este lunes tras una huelga de sus trabajadores, marcando el tercer cierre total desde mediados de diciembre, cuando inició la movilización del personal para reclamar mejoras en las condiciones laborales del recinto cultural más visitado del mundo.
Una portavoz del museo confirmó a AFP que las puertas no abrieron luego de que unos 300 empleados aprobaran en asamblea la continuidad del paro, convocado originalmente el pasado 15 de diciembre por los sindicatos CFDT, CGT y SUD.
Aunque desde el inicio de la protesta el Louvre ha operado parcialmente, especialmente en el circuito de obras maestras, esta es la tercera ocasión en la que no logra recibir público.
Entre las principales demandas de los trabajadores figura la equiparación salarial con el Ministerio de Cultura, así como medidas concretas para mejorar las condiciones de trabajo, las cuales aseguran se han deteriorado en los últimos meses.
Los sindicatos sostienen que parte del malestar laboral se intensificó tras el robo ocurrido el 19 de octubre, que afectó la seguridad y operatividad interna del museo.
Desde el inicio del conflicto, la dirección anunció cerca de 140 nuevas contrataciones, mientras que para el jueves está prevista una nueva reunión en el Ministerio de Cultura para discutir el tema salarial, considerado el principal punto de fricción.
El museo también enfrenta cuestionamientos tras el robo de varias joyas de la Corona, valoradas en más de 100 millones de dólares, ocurrido hace tres meses.
A esto se suma el cierre temporal de una galería en noviembre debido al deterioro del edificio y un escape de agua que provocó daños en cientos de obras de la Biblioteca de Antigüedades Egipcias.