El analista de fútbol Jorge Rolando Bauger afirmó este viernes en El Sol de la Mañana que el inicio del Mundial de Fútbol 2026 confirmó nuevamente el poder de convocatoria de este deporte a nivel global, al destacar que la ceremonia inaugural y el primer partido reunieron una audiencia estimada de 1,500 millones de telespectadores.
Bauger sostuvo que esa cifra refleja la dimensión social, cultural y deportiva del Mundial, un evento que, según explicó, supera ampliamente a otros espectáculos internacionales de gran audiencia.
Al establecer una comparación, señaló que el Super Bowl, considerado por los estadounidenses como uno de los eventos deportivos más vistos del mundo, ha alcanzado en sus mejores ediciones alrededor de 125 millones de espectadores, una cifra considerablemente menor frente al alcance de una justa mundialista de fútbol.
El analista indicó que, aunque cada Mundial suele iniciar entre críticas, dudas organizativas y debates sobre costos, una vez comienza a rodar el balón el torneo se convierte en un fenómeno capaz de paralizar al mundo y abrir un paréntesis en la cotidianidad.
Bauger explicó que el Mundial no solo representa una competencia deportiva, sino también un espectáculo global que combina identidad nacional, emoción colectiva, marcas internacionales, derechos de transmisión, turismo, diplomacia deportiva y proyección cultural.
Durante su análisis, Bauger destacó cambios en la ceremonia inaugural, entre ellos la integración de todos los jugadores convocados por cada selección, no solo los once titulares.
Recordó que tradicionalmente solo salían al campo los jugadores que iniciaban el partido, mientras el resto de los convocados quedaba fuera de ese momento protocolar. A su juicio, incluir a los 26 futbolistas de cada delegación transmite mayor sentido de pertenencia, unidad e integración dentro de los equipos.
También resaltó la importancia de los himnos nacionales antes de los partidos, una tradición que, según explicó, el fútbol heredó del rugby a partir de un episodio ocurrido en 1905, cuando Gales respondió con su himno al ritual de Nueva Zelanda.
Para Bauger, esos símbolos forman parte de la carga emocional que convierte al Mundial en un evento distinto a cualquier otra competencia deportiva.
El comentarista sostuvo que el Mundial demuestra que el fútbol sigue siendo el deporte con mayor capacidad de movilización internacional, debido a que involucra directamente a 48 países, pero mantiene pendiente al mundo entero.
Afirmó que el torneo permite postergar por momentos la realidad cotidiana y centrar la conversación pública en los partidos, los goles, los errores arbitrales, las historias de los jugadores y el colorido de las aficiones.
Bauger indicó que este tipo de eventos también funciona como una plataforma de poder blando, ya que los países, las marcas y las grandes figuras deportivas utilizan el Mundial para proyectarse ante audiencias masivas.
En ese sentido, citó el crecimiento del fútbol en Estados Unidos y recordó que el Mundial de 1994, celebrado en ese país, todavía conserva el récord de asistencia en estadios, pese a que el torneo también ha sido organizado por naciones de mayor tradición futbolística.
Bauger también valoró que en República Dominicana el Mundial pueda ser visto a cielo abierto gracias a la alianza estratégica entre Multimedios del Caribe y Pio Deportes.
Señaló que esa posibilidad diferencia al país de otros mercados, donde la mayoría de los partidos solo pueden ser vistos mediante paquetes de televisión de pago.
El analista consideró importante que el público dominicano pueda acceder libremente a los partidos, especialmente en un contexto en el que el Mundial se ha convertido en uno de los productos deportivos más costosos y demandados del planeta.
Asimismo, recordó que la boletería de los estadios se mantiene con alta demanda y que la FIFA proyecta superar los seis millones de tickets vendidos durante la competencia.
Bauger sostuvo que el inicio del torneo confirma que el Mundial es mucho más que una serie de partidos de fútbol. A su entender, se trata de una plataforma de alcance global donde convergen deporte, identidad, economía, tecnología, patrocinio y diplomacia cultural.
El analista afirmó que ninguna gran marca, país o institución con visión estratégica puede darse el lujo de ignorar la plataforma que representa un Mundial de Fútbol, debido a la magnitud de su audiencia y a la influencia que genera en todos los continentes.
Bauger concluyó que el arranque del Mundial 2026 dejó claro que, pese a las críticas previas, el fútbol vuelve a imponerse como uno de los mayores fenómenos sociales del planeta.