Santa Francisca Santos Núñez denunció haber sido víctima de agresión física y amenazas de muerte por parte de su expareja, por lo que solicitó a las autoridades ejecutar la orden de arresto emitida en su contra, al considerar que su vida y la de sus cuatro hijos continúan en riesgo.
De acuerdo con su testimonio, el señalado, Juan Bautista Hernández Cabral, permanece prófugo pese a que existe una orden judicial para su captura por un hecho de violencia ocurrido hace cerca de un mes.
La mujer explicó que convivió durante 25 años con Hernández Cabral y que ambos tuvieron cuatro hijos. Indicó que, al momento de la agresión, llevaban aproximadamente diez meses separados.
Según su versión, el hombre la atacó físicamente sin previo aviso y, durante el incidente, le advirtió que atentaría contra su vida y la de sus hijas. Asimismo, aseguró que no era la primera vez que sufría episodios de violencia y recordó que desde el año 2011 había acudido en varias ocasiones ante las autoridades para denunciar la situación.
Santos Núñez señaló que, tras una denuncia anterior, ambos fueron remitidos a terapia de pareja y posteriormente se emitió una orden de alejamiento. Sin embargo, afirmó que las intimidaciones continuaron y que su expareja llegó a amenazar con asesinar primero a sus hijas y luego a ella si abandonaba la vivienda.
La denunciante relató que, luego de la agresión más reciente, permaneció durante más de un mes en una casa de acogida para mujeres víctimas de violencia, donde recibió protección. Explicó que decidió abandonar el refugio después de que una de sus hijas notificara a las autoridades el lugar donde presuntamente se encontraba el acusado, en un sector del municipio de Yamasá, sin que se lograra su arresto.
Sostuvo que, a pesar de la colaboración brindada por sus familiares para facilitar la captura del imputado, este continúa en libertad, lo que mantiene la preocupación por la seguridad de ella y de sus hijos.
Ante esa situación, hizo un llamado a las autoridades competentes para que ejecuten la orden de arresto pendiente y adopten las medidas necesarias para garantizar su protección, al asegurar que teme por la integridad de toda su familia.