
Una mujer de 70 años se declaró culpable de poner en peligro a su hija adoptiva, una adolescente que fue enviada a otra familia en Texas, en un caso que generó indignación en Missouri luego de que surgieran testimonios que vinculan el traslado a un intercambio por un mono.
Brenda Deutsch, residente en la comunidad de Winfield, aceptó declararse culpable de un cargo de primer grado por poner en peligro a una menor bajo su cuidado, como parte de un acuerdo alcanzado con la Fiscalía del condado de Lincoln.
La investigación comenzó después de que una escuela reportara las ausencias reiteradas de una estudiante de octavo grado durante febrero de 2025. Al profundizar las pesquisas, las autoridades determinaron que la adolescente ya no se encontraba en Missouri y había sido trasladada a Texas para vivir con otra familia.
Durante la investigación surgieron testimonios que señalaron que el traslado habría ocurrido a cambio de un mono, hecho que llamó la atención de las autoridades y dio pie a una investigación más amplia sobre las circunstancias en que la menor fue entregada.
Posteriormente, la adolescente fue localizada bajo la protección de los servicios de bienestar infantil en Texas. De acuerdo con el fiscal del condado de Lincoln, la persona que inicialmente recibió a la menor la dejó más tarde al cuidado de otra familia que tampoco estaba en condiciones de asumir esa responsabilidad.
Las autoridades sostienen que la adolescente llegó a realizar tareas de asistencia para los adultos con los que convivía y que en ocasiones permanecía sola durante largos períodos de tiempo.
El caso también destapó denuncias previas de presunto abuso y negligencia. Antes de conocerse el traslado de la menor, el Departamento de Servicios Sociales de Missouri ya había iniciado una investigación tras recibir una denuncia anónima relacionada con su situación.
Durante entrevistas con los investigadores, la adolescente denunció haber sido víctima de agresiones físicas y castigos durante varios años. Entre las acusaciones figuran golpes, amenazas y otras conductas que los fiscales consideran parte de un patrón de maltrato.
Sin embargo, estas denuncias continúan bajo investigación y no forman parte del acuerdo de culpabilidad alcanzado por Deutsch ante la justicia.
Las autoridades informaron además que la mujer participó durante años en programas de acogida temporal y llegó a recibir a más de 200 menores en su hogar.
Asimismo, durante el proceso trascendió que a lo largo de las últimas décadas se registraron múltiples alertas relacionadas con su vivienda, aunque ninguna derivó en acciones penales en ese momento.
Deutsch enfrenta una pena máxima de siete años de prisión y la próxima revisión judicial del caso está prevista para el 21 de julio.
Además, mantiene abierto un proceso separado por presunto fraude financiero.
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