
La organización de los Los Angeles Angels está de duelo tras confirmarse la muerte de Garret Anderson, una de las figuras más representativas en la historia del equipo. El exjardinero falleció el jueves a los 53 años en su residencia en Newport Beach, California, tras sufrir una aparente emergencia médica, de acuerdo con reportes preliminares.
Anderson es recordado por protagonizar uno de los momentos más importantes de la franquicia. En el séptimo juego de la Serie Mundial 2002, conectó un doble con las bases llenas que aseguró la victoria frente a los San Francisco Giants, dándole al equipo su único título hasta ahora.
Más allá de esa jugada histórica, el exjugador destacó por su consistencia y fidelidad durante 15 temporadas con la organización. Aún mantiene varios récords del club, entre ellos en hits, dobles, carreras impulsadas y partidos disputados, con un promedio de bateo de .296 y 272 cuadrangulares.
Como homenaje, los Angelinos anunciaron que sus jugadores llevarán un parche conmemorativo en sus uniformes durante el resto de la temporada. Anderson, quien también jugó con los Atlanta Braves y los Los Angeles Dodgers antes de retirarse en 2010, deja una huella profunda en la organización y en la afición que lo vio brillar durante más de una década.