HAMBURGO, Alemania (AP) — La Ópera Estatal de Hamburgo acogió el estreno mundial de “Monster’s Paradise”, una obra de Olga Neuwirth y Elfriede Jelinek que satiriza la figura de un presidente-rey voraz y desmedido, claramente inspirado en el presidente estadounidense Donald Trump.
Antes del debut, el director artístico Tobias Kratzer admitió su asombro ante el paralelismo entre la obra y la actualidad política. A su juicio, la ópera corre el riesgo de dejar de parecer una sátira, ya que los acontecimientos recientes parecen acercarse cada vez más a la metáfora planteada por sus creadoras.
La Nobel de Literatura Elfriede Jelinek, de 79 años, colaboró por primera vez en dos décadas con la compositora Olga Neuwirth, ganadora del Premio Grawemeyer 2022. Juntas construyeron un libreto en alemán que combina provocación política, humor negro y referencias culturales contemporáneas.

Desde antes de comenzar la función, la puesta en escena sorprendió al público. Miembros del coro disfrazados de zombis recorrieron los vestíbulos junto a personajes extravagantes, mientras el escenario se abría con un letrero LED al estilo Las Vegas.
El Presidente-Rey apareció en un Despacho Oval dorado, con una nevera llena de refrescos y un botón rojo para “expulsar” visitantes, en una clara parodia del poder mediático.
La ópera toma como punto de partida “Ubu Roi” (1896), de Alfred Jarry, obra escandalosa del siglo XIX. Elementos del Rey Wenceslao y Ubú se transforman aquí en el Presidente-Rey, dentro de lo que las autoras definen como una ópera de Gran Guiñol.
La trama, de casi tres horas de duración, incluye figuras simbólicas y referencias contemporáneas:
La historia culmina con una reflexión amarga sobre la destrucción del planeta y el poder sin límites.
Neuwirth compuso para una orquesta de dimensiones clásicas, incorporando guitarra eléctrica y batería, mientras el canto hablado domina buena parte de la obra. Para los intérpretes, el personaje central no representa a un líder específico, sino una suma de rasgos: misoginia, fanfarronería y desprecio por la democracia.
Neuwirth reconoció cierta inquietud por posibles reacciones políticas, mientras que Jelinek se mostró indiferente ante cualquier repercusión. Ambas coinciden en que el humor sigue siendo una de las herramientas más poderosas para incomodar al poder.
“Monster’s Paradise” utiliza la ópera como espejo crítico del poder contemporáneo, difuminando la frontera entre sátira política y realidad.
Con información de AP