Durante la tradicional Misa Roja celebrada por el Día del Poder Judicial, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán afirmó que la justicia no puede verse únicamente como una idea abstracta, sino como una virtud esencial en la vida pública y personal. La ceremonia contó con la presencia del presidente de la Suprema Corte de Justicia, jueces y funcionarios del sistema judicial.
En su homilía, el sacerdote destacó que la independencia, imparcialidad, transparencia y accesibilidad no son solo valores deseables, sino condiciones indispensables para que la justicia funcione con legitimidad. “Sin independencia no hay justicia, sin transparencia no hay confianza, sin accesibilidad la justicia se convierte en un privilegio, sin credibilidad la ley pierde su autoridad moral”, expresó.
Monseñor explicó que la justicia es una de las cuatro virtudes cardinales, junto con la prudencia, fortaleza y templanza, y que todas forman parte del pensamiento cristiano y filosófico. Recordó que la confianza del pueblo en sus instituciones depende de la práctica constante de estos principios.
El obispo también reconoció los avances tecnológicos del sistema judicial y mencionó la apertura de la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este como un paso importante hacia una justicia más eficiente. En ese sentido, valoró el plan “Justicia del Futuro 2034” como una muestra de conciencia institucional.
“Todo ello habla de una institución que no permanece inmóvil, sino que busca responder a las exigencias de sus tiempos”, señaló.
La celebración incluyó lecturas a cargo de jueces y finalizó con una ofrenda en el Altar de la Patria y audiencias solemnes en todos los departamentos judiciales del país.