La temporada de Grandes Ligas arranca con una de sus principales innovaciones: el Sistema Automatizado de Bolas y Strikes (ABS), diseñado para aumentar la precisión en las decisiones arbitrales.
El debut del sistema se produce en el juego inaugural entre Yankees y Giants, con la intención de aportar mayor transparencia sin eliminar el rol de los árbitros en el terreno.
El ABS monitorea la ubicación exacta de cada lanzamiento en relación con la zona de strike del bateador. Jugadores como el pitcher, receptor o bateador pueden retar una decisión del umpire mediante una señal inmediata.
La revisión se muestra en pantalla con una animación casi instantánea, gracias a tecnología de transmisión avanzada, permitiendo confirmar o revertir la decisión en segundos.
“Puesto a prueba en las Ligas Menores desde 2022 y en las Grandes Ligas durante los partidos de pretemporada el año pasado, y recibiendo el visto bueno en las encuestas de los aficionados y por el Comité Competitivo en septiembre pasado, este sistema de repetición ha sido evaluado y es visto como un buen punto medio entre los “umpires robóticos” que podrían cantar cada bola y strike y la larga tradición de árbitros humanos, con los detalles que vienen con sus decisiones”.
Cada equipo contará con dos retos por partido y podrá conservarlos si las revisiones resultan exitosas. En caso de extrainnings, se asignarán retos adicionales bajo ciertas condiciones.
El sistema se utilizará en todos los estadios de MLB, con excepción de eventos especiales fuera de estas sedes, y también estará presente en la postemporada.
Las revisiones son rápidas, con un promedio de menos de 15 segundos, lo que limita su impacto en la duración del juego. Además, introduce un nuevo componente estratégico, ya que los equipos deben decidir cuidadosamente cuándo utilizar sus desafíos.