Minnesota e Illinois presentan demandas contra la administración Trump por redadas migratorias agresivas

Ciudades como Chicago se suman a las demandas, denunciando tácticas intimidatorias y discriminación racial. Funcionarios locales acusan a autoridades federales de represalia política y desvío de recursos.

Los estados de Minnesota e Illinois presentaron por separado, este lunes, demandas legales contra la administración del expresidente Donald Trump, alegando que la intensificación de las operaciones migratorias federales en sus territorios está causando miedo en sus comunidades y vulnerando derechos constitucionales.

Ambos gobiernos solicitaron a la Justicia que emita una orden para frenar las acciones de las autoridades migratorias en sus respectivos estados.

Denuncias y apoyo de ciudades clave

El gobernador de Illinois, J. B. Pritzker, denunció que “hemos visto con horror cómo agentes federales sin control han atacado y aterrorizado agresivamente a nuestras comunidades y vecindarios, socavando los derechos constitucionales y poniendo en riesgo la seguridad pública”.

Además, las ciudades de Chicago, Minneapolis y Saint Paul se sumaron a las demandas, en respuesta a la intensificación de operativos federales en estas áreas, conocidas como bastiones demócratas.

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Fuente Externa

Funcionarios locales acusaron a las autoridades federales de sembrar caos y confusión. Un incidente reciente en Minneapolis, donde agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estuvieron involucrados en un tiroteo que terminó con la muerte de una madre de tres hijos, provocó protestas en varias partes del país.

Acusaciones principales contra las operaciones federales

Las demandas presentadas contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), su secretaria Kristi Noem, y varias agencias dependientes como ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Patrulla Fronteriza, incluyen las siguientes denuncias:

En Minnesota, la demanda resalta la presión que la presencia federal ha ejercido sobre los cuerpos policiales locales. Minneapolis y Saint Paul han tenido que desviar agentes de sus tareas habituales para atender incidentes derivados de las acciones federales, debilitando la seguridad comunitaria.

El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, calificó el despliegue de agentes federales armados y enmascarados como “una invasión federal”. Según los documentos judiciales, cerca de 2,000 agentes federales han sido desplegados en Minneapolis, superando ampliamente el número de policías juramentados en ambas ciudades combinadas.

Además, la policía local ha acumulado miles de horas extra debido a la presencia federal, generando costos superiores a los dos millones de dólares para la ciudad.

La subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, defendió las acciones federales afirmando que la Constitución respalda las operaciones y que el aumento de agentes fue necesario debido a que las autoridades locales no estaban protegiendo adecuadamente a sus ciudadanos.

McLaughlin añadió: “El trabajo del presidente Trump es proteger al pueblo estadounidense y hacer cumplir la ley, sin importar quién sea el alcalde, el gobernador o el fiscal general”.

Perspectivas y continuidad de las operaciones

Ambos estados advierten que las operaciones federales no muestran señales de detenerse. Funcionarios en Illinois han indicado que no planean retirar agentes, y un comandante de la CBP declaró: “Si crees que hemos terminado con Chicago, será mejor que lo pienses dos veces”. El DHS también ha reafirmado en redes sociales que permanecerán “hasta que se resuelva el problema”.

Fuente: N Digital Multimedia