La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, confirmó que el Ejército de Estados Unidos está instalando un nuevo radar en la isla de Tobago, próximo a la costa de Venezuela, para la vigilancia y monitoreo de actividades dentro y fuera del país.
Según explicó, esta instalación forma parte de la cooperación en seguridad y modernización, incluyendo los trabajos en el aeropuerto y el fortalecimiento de la vigilancia en Tobago. Indicó que las tropas estadounidenses permanecen en el país, pese a que días antes había señalado que los marines ya se habían retirado.
“La instalación nos ayudará a mejorar nuestra vigilancia de los narcotraficantes en nuestras aguas”, afirmó Persad-Bissessar, en línea con el discurso de Washington sobre el combate al crimen organizado en medio de la actual tensión con Venezuela”.
La confirmación se considera luego de que ciudadanos reportaran la presencia de marines estadounidenses en un hotel popular de Tobago y que plataformas de seguimiento de vuelos detectaran el aterrizaje de aeronaves militares en el Aeropuerto Internacional ANR Robinson.
En ese contexto, alrededor de 350 efectivos de la 22 Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina realizaron ejercicios conjuntos con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago del 16 al 21 de noviembre.
Asimismo, el pasado martes la Primera Ministra se reunió con el jefe del Estado Mayor de EE. UU., Dan Caine, para tratar los desafíos de seguridad regional y las actividades de organizaciones criminales transnacionales.
Un día después aseguró que Washington no ha solicitado convertir a su país en base para ninguna guerra contra Venezuela.
Las declaraciones se producen mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que sus Fuerzas Armadas podrían actuar “muy pronto” en tierra contra supuestos narcotraficantes venezolanos, y el mandatario Nicolás Maduro respondió exhibiendo la capacidad aérea de su país y llamando a defender el territorio.