
La plaza de San Pedro y la basílica del Vaticano se engalanarán con una impresionante decoración floral, utilizando plantas provenientes de Italia y los Países Bajos, para las celebraciones de Semana Santa, según informó este viernes la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano en un comunicado oficial.
Este año, la ornamentación celebra el 40º aniversario de la tradición neerlandesa de la ofrenda floral al Papa y será realizada por el Servicio de Jardines y Medio Ambiente del Vaticano.
Para el Domingo de Ramos, el 29 de marzo, la Gobernación confirmó la distribución de 120 palmas y 120.000 ramas de olivo, donadas por la Asociación Nacional de Ciudades del Aceite y la región de Umbría, en el centro de Italia. Además, la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas se encargará de repartir las tradicionales "palmas fénix", hojas naturales de palmera aportadas por el Camino Neocatecumenal, y los "palmurelli", ramos de palma blanca trenzados artesanalmente provenientes de San Remo, en el noroeste de Italia.
El punto culminante del despliegue tendrá lugar el Domingo de Resurrección, el 5 de abril, cuando la plaza se transformará con más de 65.000 bulbos de tulipanes, narcisos y jacintos, junto con miles de rosas, azaleas y ramas de eucalipto. Este montaje estará bajo la dirección del florista Piet van der Burg y contará con la colaboración técnica de profesores de florística de centros de biotecnología de Eslovenia.
Como es tradición, antes de ser enviados a Roma, los envíos florales serán bendecidos el 31 de marzo en el parque Keukenhof de Lisse, en el oeste de los Países Bajos, por monseñor Johannes van den Hende, obispo de Rotterdam y presidente de la Conferencia Episcopal neerlandesa.
La ornamentación floral no solo busca embellecer la Plaza de San Pedro, sino también simbolizar la renovación y la esperanza propias de la Semana Santa. Cada elemento ha sido cuidadosamente seleccionado por su color, forma y significado religioso, creando un escenario que acompañará las ceremonias litúrgicas y recibirá a miles de peregrinos y visitantes que acudirán al Vaticano durante estas festividades.