
La directora general de Ética e Integridad Gubernamental (Digeig), Milagros Ortiz Bosch, reafirmó su compromiso con el pueblo dominicano, destacando que, a pesar de los retos y sacrificios personales, no puede cambiar su postura.
"Si tiene el corazón blandito, que lo tengo, pero mi compromiso con el pueblo es obligatorio", expresó, refiriéndose a las difíciles decisiones que ha tenido que tomar a lo largo de su carrera.
Además, recordó que, en su lucha por la ética, ha enfrentado consecuencias tan graves como ser detenida y deportada ilegalmente, pero aseguró que jamás cambiaría su posición en defensa de la integridad.