La ex primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama (2009-2017), afirmó que atraviesa uno de los momentos más plenos de su vida, casi una década después de haber dejado la Casa Blanca. La declaración se produce en el marco de la presentación de su nuevo libro, “The Look”, que será publicado en noviembre y en el que analiza su evolución estilística y la relación entre imagen, poder y autenticidad.
En una entrevista concedida a la revista People, Obama, de 61 años, expresó que por primera vez siente total libertad sobre sus decisiones personales y profesionales.
“Mis hijas ya son adultas e independientes; están sanas y felices. Mi marido está muy bien. Somos el expresidente y la ex primera dama y siento que esta es la primera vez en mi vida en la que, cuando digo o hago algo —ya sea en esta entrevista o al escribir este libro— estas son mis decisiones. Eso es liberador”, afirmó.
La autora de Becoming y The Light We Carry explicó que, aunque se cuida, no se obsesiona con el paso del tiempo.
“No me estreso por mis canas, ¡pero sí las tiño! Mi madre era igual. Por suerte, la piel negra no envejece tan rápido, pero mi salud siempre ha sido lo más importante: comer bien, hacer ejercicio y acudir al médico regularmente son las cosas que me permiten disfrutar este momento”, señaló.
Obama abordó también cómo su papel como primera dama condicionó sus decisiones estéticas, incluida su forma de llevar el cabello. Confesó que durante su paso por la Casa Blanca evitó usar trenzas, al considerar que el país “no estaba preparado” para ver a una mujer negra en el poder con ese estilo.
- “No quería que mi pelo se convirtiera en una distracción. Pero entendía la importancia de llevar trenzas en la presentación de nuestro retrato oficial. Quería enviar un mensaje: esta también es una forma adecuada y hermosa de llevar tu cabello”, explicó.
La ex primera dama también recordó las críticas que enfrentó junto a su esposo, Barack Obama, por cuestiones superficiales como el color de su vestimenta.
“Fue pura hipocresía. Podría mostrar fotos de Jackie O con vestidos sin mangas como primera dama. En cierto momento piensas: esto es política. Si no puedes vencerlos, haz que te teman”, dijo con ironía.
Michelle Obama destacó que siempre fue consciente del impacto de su imagen y del equilibrio que debía mantener entre la cercanía y la representación.
- “Sabes que se supone que debes ser inspiradora, pero accesible. Debes ser genuinamente tú, pero también representativa. Como mujer negra, quería asegurarme de que la gente pudiera ver mi lado femenino”, afirmó.
Con “The Look”, Michelle Obama busca reflexionar sobre el poder simbólico del estilo y cómo la apariencia puede ser un vehículo de identidad, resistencia y liderazgo, especialmente para las mujeres negras en espacios de poder.