Una hamburguesa y un trago con el nombre de Lionel Messi. Un boceto inmenso del rostro sonriente de la estrella del fútbol acompañado de un meme que se volvió viral durante la Copa del Mundo en Qatar en un restaurante. Una cerveza con el rótulo rosado de la camiseta que vestirá cuando juegue para el club local.
A donde voltees en Miami, hay un lugar o alguna cosa que te recuerda la llegada inminente del astro argentino.
Aquí, en una de las ciudades más latinas de Estados Unidos, no se oculta la euforia que genera Messi, quien inicia una nueva etapa como futbolista de la Major League Soccer (MLS). Aun días antes de su llegada el martes, Miami ya vibraba por el argentino. Para algunos, sin embargo, representa un doble sentimiento: felicidad, por saber que lo tendrán cerca, y tristeza, al pensar que se acerca el fin de su carrera en las canchas.
Messi, que acaba de cumplir 36 años, anunció el 7 de junio su desembarco en el Inter Miami, una movida que se espera revitalice al fútbol de Estados Unidos y el sur de la Florida con una de las figuras más destacadas a nivel mundial.
En Miami vive una numerosa comunidad latinoamericana aficionada al fútbol, incluyendo poco más de 100.000 argentinos, que han hecho crecer el entusiasmo por este deporte año tras año y ahora se ven esperanzados de concurrir a las canchas para ver partidos de mejor calidad, incluyendo la Copa América el año próximo y la Copa Mundial en 2026.
El siete veces ganador del Balón de Oro viene de haber jugado dos años en el Paris Saint-Germain y se espera que debute con el Inter Miami en un encuentro contra el equipo mexicano Cruz Azul el 21 de julio.
En una carrera de más de 17 años con la selección de su país, Messi ha anotado más de 100 goles, incluyendo dos contra Francia en la Copa del Mundo de 2022, un cotejo que Argentina ganó por penales.
"Me encanta que esté en Miami porque mis hijos van a poder vivirlo como yo viví a (Diego) Maradona", dijo Maximiliano Alvarez, uno de los propietarios del restaurante Fiorito, donde una de las paredes sobresale con un mural de Messi gigante. "También me da tristeza, nostalgia, porque se ve como que es el comienzo de un retiro. Viniendo a esta liga no es lo mismo que jugar en la liga europea", explicó el empresario argentino.
Álvarez y su hermano Cristian encargaron un primer mural con el rostro de Messi para el frente del restaurante en 2018, en momentos que muchos criticaban al futbolista por su papel en el seleccionado argentino. Su idea fue honrarlo y destacar que representa la resiliencia, el no rendirse y el siempre intentar y probar.
En 2021 lo renovaron con otro que el artista chileno-estadounidense Claudio Picasso pintó en la misma pared del restaurante de la Pequeña Haití, en el noreste de Miami, donde decenas de fanáticos de la selección argentina se han reunido a festejar los triunfos de su equipo en la Copa del Mundo.
En otro restaurante llamado Kao Bar & Grill, en el área de Hallandale Beach, al norte de Miami Beach, el meme de Messi "¡Andá pa´ alla bobo!" quedó inmortalizado acompañando un boceto gigante del futbolista en una de las paredes del comedor.