El Gobierno de México solicitó al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que intervenga y emita un pronunciamiento sobre la muerte de 17 ciudadanos mexicanos ocurridas mientras se encontraban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o durante operativos migratorios en Estados Unidos.
Las autoridades mexicanas informaron que, además de acudir a la ONU, presentaron denuncias penales ante fiscalías estatales estadounidenses y promovieron acciones legales para esclarecer las circunstancias de cada fallecimiento y determinar posibles responsabilidades de funcionarios o entidades involucradas en la custodia de los migrantes.
El Gobierno sostiene que estos hechos no pueden quedar impunes y que las familias de las víctimas tienen derecho a conocer la verdad y acceder a la justicia.
El canciller Roberto Velasco explicó que la solicitud ante Naciones Unidas busca que el Alto Comisionado valore la información disponible y considere llevar el tema al Consejo de Derechos Humanos, debido a la preocupación por el trato recibido por los migrantes mexicanos detenidos en territorio estadounidense. Asimismo, reiteró que México continuará utilizando los mecanismos internacionales para proteger los derechos de sus ciudadanos en el exterior.
La decisión se produce en medio de un creciente debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos y tras varios casos que han generado preocupación por las condiciones de detención y el uso de la fuerza durante los operativos del ICE. Las autoridades mexicanas afirmaron que mantendrán el seguimiento jurídico y diplomático del caso hasta que se esclarezcan las muertes y se establezcan las responsabilidades correspondientes.