México despliega 10,000 militares tras violencia por muerte de “El Mencho”

La muerte de "El Mencho" podría desencadenar disputas internas o entre cárteles. Comercios y escuelas cerraron por temor y ciudadanos optaron por quedarse en casa mientras las autoridades se mantienen alertas.

México desplegó este lunes 10,000 militares para reforzar la seguridad tras la ola de violencia desatada por la muerte de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo militar que dejó casi 75 muertos.

El despliegue se concentra principalmente en el estado de Jalisco, donde fuerzas de seguridad capturaron al capo con apoyo de inteligencia de Estados Unidos. Oseguera, de 59 años, resultó herido en un enfrentamiento en Tapalpa y falleció durante su traslado aéreo a un hospital.

Enfrentamientos y estado de emergencia

Tras su muerte, el CJNG respondió con bloqueos carreteros, quema de vehículos, ataques a gasolineras, comercios y bancos, además de enfrentamientos con autoridades en 20 de los 32 estados del país.

Según datos oficiales, murieron al menos 27 agentes de seguridad, 46 presuntos criminales y una civil durante la operación y los disturbios posteriores.

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la prioridad del Gobierno es “proteger a toda la población” y afirmó que el país “está en paz, está en calma”. No obstante, periodistas de AFP constataron retenes en zonas cercanas a Guadalajara, mientras ciudadanos expresaron temor y optaron por permanecer en casa.

En varias ciudades, comercios cerraron y escuelas suspendieron clases como medida preventiva.

Temor por posible reconfiguración criminal

Autoridades confirmaron que la localización de Oseguera fue posible gracias al seguimiento de una de sus parejas y al intercambio de información con Estados Unidos. El asalto, subrayó el Gobierno, fue ejecutado exclusivamente por fuerzas mexicanas.

El cuerpo del líder del CJNG fue identificado genéticamente y será entregado a su familia.

Expertos advierten que la muerte del capo podría desencadenar disputas internas por la sucesión o enfrentamientos entre cárteles por el control territorial, lo que mantiene en alerta a la población y a las autoridades.