
La escritora Merry Valerio, madre de un paciente con autismo, asegura que no encontró empatía del personal médico en el proceso vivido con su hijo y catalogó de abuso el precio de las terapias para una persona con trastorno del espectro autista (TEA).
"Pagamos un dineral de terapia. Las terapias son sumamente caras… eso es un abuso lo que hacen con las familias autistas con el costo de las terapias", aseguró Mery Valerio en El Sol de la Mañana este viernes, asegurando que en su tiempo, al muchos años atrás, pagaba 3,500 pesos por media hora de terapia y agregó que si llegaba 5 minutos tarde donde la terapeuta, solo se aplicaba 25 minutos.
Se quejó por el poco respaldo del Estado para los familiares y pacientes con esa condición de TEA. “Los autistas no tienen problemas de aprendizaje, lo que hay son estrategias mal enfocadas”, dijo Valerio, asegurando que los seguros no cubren las terapias, por no ser autismo una enfermedad, sino una condición.
En ese sentido, aseguró que muchos parientes de personas con esa condición la llaman desesperados, expresándole que no tienen dinero para esos fines.
Dijo que el problema de la persona con condición autista se debe trabajar desde diferentes perspectivas, iniciando con un diagnóstico temprano, desde el sector salud.
“Cuando yo comencé ningún médico me decía lo que tenía mi hijo”, Mery Valario, aunque reconoció que de eso hace 25 años y que el sistema ha ido mejorando, en cuanto al involucramiento de los médicos.
Mencionó que desde el sistema educativo se deben hacer todas las intervenciones de los niños. Dijo que deben concentrar la intervención de manera integral, para que en los centros educativos se les den las terapias y los integren. “No dejar que una pobre familia ande buscando terapias, la escuela, o sea, es demasiado el esfuerzo”.
La principales señales para identificar un niño autista son las dificultades para comunicarse, la fluidez verbal, y luego el aislamiento, indicando que les gusta la soledad. Además, mencionó la imperatividad, que según explicó es producto de la frustración debido a que sus familias no los comprenden. Caminar en la puntita del pie es otra de las señales de alerta.
Indicó en su libro "Detrás de la tormenta es donde habita el silencio", donde comparte su experiencia de la historia vivida con su hijo, quien fue diagnosticado con autismo. Busca demostrar que los autistas pueden desarrollarse.
Por eso en el libro he querido destacar que los autistas pueden desarrollarse. Por eso he querido resaltar autistas que han tenido repercusiones en el mundo y que se han destacado en diferentes ámbitos.