El viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Carlos Batista, informó que el Ministerio de Medio Ambiente recurrirá ante el Tribunal Constitucional la sentencia del Tribunal Superior Administrativo (TSA) que ordena reducir los límites del Parque Nacional Jaragua.
Batista explicó en El Sol de la Mañana que el fallo tomó por sorpresa a la institución, pese a que sus abogados participaron activamente en el proceso. Afirmó que la decisión omitió mandatos constitucionales y legales que establecen la irreductibilidad del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
El funcionario subrayó que, conforme al artículo 16 de la Constitución y a precedentes recientes del Tribunal Constitucional, la única vía para modificar o reducir un área protegida es mediante la aprobación de las tres cuartas partes del Congreso Nacional.
“Esa competencia no puede ejercerse mediante una instrucción al Ministerio de Medio Ambiente”, sostuvo.
Recordó que en diciembre pasado el Tribunal Constitucional falló a favor del Estado en un caso similar relacionado con el Refugio de Vida Silvestre Gran Estero, en Samaná, reafirmando ese principio.
Uno de los puntos centrales expuestos por Batista es que los títulos de propiedad invocados por el grupo empresarial demandante fueron emitidos en 2016, es decir, 16 años después de que la Ley 64-00 y la Ley Sectorial 202-04 establecieran que solo se reconocerían títulos anteriores al año 2000 dentro de áreas protegidas.
Jaragua fue declarado parque nacional por decreto en 1983 y sus límites actuales existen desde esa fecha, recordó.
“¿Cómo se puede reconocer como derecho adquirido un título emitido años después de estar congelado el sistema?”, cuestionó.

Batista calificó como “grave” que la sentencia del TSA se apoye en un supuesto informe catastral que, según dijo, no fue emitido por la autoridad oficial correspondiente, sino por un agrimensor privado contratado por la empresa demandante.
Advirtió que ese elemento debilita la base probatoria del fallo y deja dudas sobre la valoración de la evidencia.
El Ministerio ya depositó recursos ante el Tribunal Constitucional y, además, otras entidades vinculadas a la coadministración del parque están iniciando procesos legales paralelos.
También se presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República para investigar la emisión de títulos y otros casos similares dentro del sistema de áreas protegidas.
Sobre el debate en torno a la cantidad de áreas protegidas, especialmente en Pedernales, Batista afirmó que el desarrollo turístico puede convivir con la protección ambiental, como ocurre en otras zonas del país.
Indicó que los proyectos bajo el fideicomiso Pro-Pedernales están fuera de los límites protegidos y que cualquier eventual modificación debe basarse en criterios técnicos rigurosos.
“En lugar de reducir el sistema, debemos fortalecerlo”, expresó, al advertir que el crecimiento poblacional y turístico aumentará la presión sobre recursos como el agua.
El viceministro insistió en que el Sistema Nacional de Áreas Protegidas constituye la base del desarrollo sostenible de la República Dominicana y que cualquier intento de reducirlo sin el debido proceso constitucional representa un riesgo institucional y ambiental.