Los Boston Red Sox continuaron la renovación de su cuadro interior al adquirir al infielder Caleb Durbin en un canje de seis jugadores con los Milwaukee Brewers, movimiento concretado en la antesala del inicio oficial de los Entrenamientos de Primavera.
La transacción fue encabezada por el jefe de operaciones de béisbol de Boston, Craig Breslow, e incluyó además la llegada de los infielders Andruw Monasterio y Anthony Seigler, junto a una selección de la Ronda B del Balance Competitivo para el Draft de 2026. A cambio, Milwaukee recibió al lanzador zurdo Kyle Harrison, al infielder David Hamilton y al prospecto Shane Drohan.
Durbin, de 25 años y finalista al premio Novato del Año de la Liga Nacional en 2025, bateó .256/.334/.387, desempeñándose principalmente en la antesala, la intermedia y el campocorto. Su perfil encaja en la filosofía de versatilidad que Boston busca implantar en el infield para la temporada 2026.
Aunque el campocorto Trevor Story y el inicialista venezolano Willson Contreras tienen roles definidos, las posiciones de segunda y tercera base estarán sujetas a rotación. En ese escenario, Durbin competirá por tiempo de juego junto a Marcelo Mayer, Isiah Kiner-Falefa y Romy González, bajo la dirección del dirigente Alex Cora.
A pesar de su estatura (1.70 metros), Durbin tuvo un impacto notable con los Cerveceros, campeones del Centro de la Liga Nacional en 2025. Mostró disciplina en el plato, velocidad y poder ocasional, con 18 bases robadas, 11 jonrones, 25 dobles y un bWAR de 2.8 en 445 turnos.
Por su parte, Monasterio aporta profundidad defensiva. El venezolano, de 28 años, disputó 68 partidos en 2025 con promedio de .270 y capacidad para cubrir múltiples posiciones del cuadro e incluso el jardín izquierdo. Seigler, de 26 años, suma como opción organizacional tras su debut en Grandes Ligas con Milwaukee.
La principal pieza enviada a los Cerveceros es Harrison, un zurdo con experiencia como abridor en las Mayores desde 2023, quien quedó sin espacio en la rotación de Boston debido a la profundidad de brazos jóvenes con control contractual.
Con este movimiento, los Medias Rojas fortalecen su infield y suman flexibilidad de cara a una temporada en la que la competencia interna será clave para definir el roster del Día Inaugural.