La estadounidense Sydney McLaughlin-Levrone, quien venció a la dominicana Marileidy Paulino en la final de los 400 metros planos del Mundial de Tokio, confirmó que no renuncia a competir por la corona olímpica en Los Ángeles 2028, pese a que en 2026 se mantendrá fuera de las pistas por su embarazo.
La doble campeona olímpica de los 400 metros con vallas aspira a un reto histórico: disputar tanto los 400 metros planos como los 400 con vallas en la misma cita olímpica, donde Paulino buscará defender su título.

En entrevista con USA Today, la atleta de New Jersey explicó que mantiene en mente el doblete, aunque reconoce la exigencia del calendario, que le obligaría a correr ambas pruebas en días consecutivos y con finales muy cercanas.
“No diría que lo tengo en mente. Para ser sincera, creo que siempre lo tengo en mente”, expresó McLaughlin-Levrone, al señalar que todo dependerá de su recuperación, su regreso a las competencias y el proceso de entrenamiento rumbo a 2027.
La velocista también contempla un plan alterno que incluiría los 400 metros con vallas y los 200 planos, aunque admite que sería aún más demandante. En Tokio, McLaughlin-Levrone registró 47.78 segundos en los 400 metros, mientras Paulino cronometró 47.98.
El posible intento de doblete de la estadounidense añade un nuevo capítulo a la rivalidad con la campeona dominicana y promete elevar el interés del atletismo de cara a Los Ángeles 2028.