Estudio de Mayo Clinic sugiere que las mujeres duermen mejor con perros que con parejas humanas

Un estudio realizado por la institución médica Mayo Clinic concluyó que las mujeres podrían experimentar una mejor calidad de sueño cuando duermen acompañadas por un perro en comparación con dormir junto a una pareja humana. La investigación evaluó distintos patrones de descanso en mujeres que compartían la cama con un hombre, un perro o un gato.

El análisis se centró en indicadores de calidad del sueño, nivel de interrupciones nocturnas y sensación de descanso al despertar. Según los resultados, la presencia de un perro se asocia con un sueño más estable y profundo, incluso en comparación con la compañía de un ser humano durante la noche.

Los investigadores explican que este efecto podría estar relacionado con la sensación de seguridad emocional que generan los perros, lo que contribuye a reducir niveles de estrés y ansiedad, factores que influyen directamente en la calidad del descanso nocturno.

Perros aportan estabilidad y reducen interrupciones del sueño

De acuerdo con el estudio de Mayo Clinic, los perros tienden a mantener patrones de sueño más constantes que los humanos, lo que reduce las interrupciones durante la noche. En contraste, las parejas humanas pueden generar alteraciones como movimientos frecuentes, ronquidos o cambios de posición.

Este comportamiento más estable de los animales contribuye a un entorno de descanso más predecible, lo que favorece ciclos de sueño más profundos y continuos en las mujeres analizadas.

El estudio también señala que esta diferencia no se observa de la misma manera con los gatos, cuya presencia no mostró los mismos niveles de beneficio en la calidad del sueño.

Vínculo emocional entre mujeres y perros influye en el descanso

Los especialistas de Mayo Clinic destacan que el vínculo entre las mujeres y los perros puede tener un impacto positivo en la salud del sueño debido a factores emocionales. La compañía del animal genera una sensación de confort que ayuda a disminuir la activación del sistema de alerta durante la noche.

Este estado de mayor relajación permite que el descanso sea más profundo y menos fragmentado, lo que se traduce en una percepción general de mejor calidad del sueño.

La institución, reconocida internacionalmente por su labor en investigación médica, clínica y educativa, continúa estudiando cómo los factores emocionales y ambientales influyen en la salud del sueño y el bienestar general de las personas.