Un hombre armado asesinó a ocho niños y dejó a otras dos personas heridas de bala en el estado de Luisiana, Estados Unidos, en un hecho que ha sido calificado por las autoridades como una de las peores masacres ocurridas en el país en los últimos años.
El ataque, vinculado a una disputa doméstica, se registró en dos viviendas distintas de la ciudad de Shreveport, generando conmoción tanto a nivel local como nacional por la gravedad de la tragedia y la edad de las víctimas, que oscilaban entre 1 y 14 años.
Las autoridades confirmaron que el agresor murió tras una persecución policial, luego de robar un vehículo a punta de pistola mientras intentaba huir de la escena.

Según la Policía de Shreveport, los hechos comenzaron antes del amanecer, cuando el sospechoso disparó contra una mujer en una primera vivienda y posteriormente se trasladó a otra casa, donde perpetró el ataque más violento.
En esta segunda ubicación fueron asesinados siete niños, mientras que otro menor fue hallado sin vida en el techo de la vivienda, tras aparentemente intentar escapar del ataque.
Las autoridades indicaron que las víctimas tenían vínculos familiares con el agresor, aunque aún no se han revelado detalles sobre el motivo que desencadenó la violencia.
Además de los fallecidos, dos mujeres resultaron gravemente heridas y reciben atención médica, mientras las autoridades continúan investigando el caso.
El portavoz policial, Chris Bordelon, describió la escena como “una de las más impactantes” que han enfrentado, debido a la magnitud del crimen y el número de menores involucrados.
El proceso investigativo se ha extendido a múltiples escenas del crimen, lo que ha complicado las labores de recolección de evidencias.
La masacre ha dejado a la comunidad de Shreveport en estado de shock y dolor, con autoridades locales calificando el hecho como una de las tragedias más graves en la historia reciente de la ciudad.
El jefe de la policía, Wayne Smith, expresó su consternación al señalar que “no puede imaginar cómo ocurrió algo así”, mientras que el alcalde Tom Arceneaux describió la jornada como “una mañana terrible”.
La Policía Estatal de Luisiana asumirá parte de la investigación, especialmente en lo relacionado con la persecución policial en la que murió el sospechoso.
Las autoridades han solicitado la colaboración de la ciudadanía para aportar videos, imágenes o información que pueda contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Mientras tanto, los nombres de las víctimas no han sido revelados oficialmente, debido a que el proceso de identificación aún no ha concluido.