El director de la Defensa Civil, Juan Salas, informó que las lluvias registradas en la región norte del país dejaron 3,100 viviendas anegadas entre las provincias Espaillat y Puerto Plata, además de siete casas destruidas y 3,034 personas desplazadas por inundaciones repentinas.
Salas explicó en El Sol de la Mañana que, aunque se habilitaron dos albergues, estos no fueron ocupados debido a que los afectados optaron por refugiarse en casas de familiares y allegados. Indicó que la mayoría de los desplazados ya comenzaron a retornar a sus hogares una vez que las aguas descendieron.
A simismo, destacó que no se reportan personas fallecidas ni desaparecidas, gracias a la activación temprana de los protocolos de emergencia y a los desplazamientos preventivos realizados por la Defensa Civil, junto a los bomberos, la Policía Nacional y el Ejército.

Las lluvias impactaron con fuerza en Gaspar Hernández, Nagua, María Trinidad Sánchez y Sabaneta.
El funcionario advirtió que los suelos permanecen saturados, lo que podría generar nuevas inundaciones o deslizamientos con lluvias moderadas. Equipos técnicos realizan levantamientos para canalizar ayudas a las familias afectadas, mientras el Ministerio de Vivienda y Obras Públicas evalúa la reposición de las siete viviendas destruidas.