En el marco del 182 aniversario de la independencia nacional, la Conferencia del Episcopado Dominicano publicó su mensaje titulado “República Dominicana, un pueblo sostenido en la esperanza, la ética del deber”, en el que aborda con tono firme diversos temas sociales, culturales y jurídicos que, a su juicio, preocupan a la nación.
El contenido del documento fue comentado por el coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, quien destacó el alcance y la profundidad del pronunciamiento episcopal. Según explicó, el mensaje “alerta sobre ideologías que pretenden normalizar comportamientos contrarios a la ley natural y objetivamente desordenados”.
Citando el documento, señaló que los obispos advierten que “las ideologías matan y promueven la incivilidad”, al referirse a corrientes de pensamiento que, sostienen, generan confusión en torno a temas como la sexualidad, la identidad de género y la concepción de la familia.
El coordinador del espacio de Zol FM indicó que los obispos plantean que se ha pasado “por el hecho de ver con respeto la atracción sexual entre personas de un mismo sexo”, a situaciones que consideran extremas.
En ese contexto, explicó que el documento cuestiona enfoques que presentan el género “sencillamente como un asunto de naturaleza cultural” y que desvinculan la identidad personal de la biología. “Empezamos planteando que si un niño se siente niña, es niña. Pero ahora vamos por el extremo de que si el niño se siente animal, es animal”, citó Martínez Pozo al comentar el alcance del mensaje.
Asimismo, señaló que el Episcopado expresó preocupación ante la eventual modificación de la Ley 136-03 sobre el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, particularmente en lo relativo a la redefinición del concepto de familia.
De acuerdo con Martínez Pozo, el documento advierte sobre intentos de ampliar esa definición más allá de lo que tradicionalmente se ha entendido como núcleo familiar, lo que —según dijo— forma parte de las inquietudes planteadas por los obispos.
DE acuerdo a los detalles expuestos por Julio Martínez Pozo en su comentario de este miércoles, el mensaje episcopal también aborda problemáticas sociales como el microtráfico de drogas, el maltrato infantil, el embarazo en adolescentes, la violencia, la mortalidad infantil, la deshumanización en el ejercicio de la medicina, la inseguridad y la explotación indiscriminada de los recursos naturales.
Frente a este panorama, los obispos “invitan a peregrinar en esperanza, trabajando unidos por el cambio de estas realidades”, destacó Martínez Pozo.
En el ámbito institucional, el Episcopado hace “un llamado firme a respetar las leyes y a fortalecer el estado de derecho”, subrayando cómo “la violación de las normas y el desacato a la autoridad debilitan la convivencia pacífica y el orden social”. Por ello, proponen impulsar “una formación ciudadana básica que promueva la conciencia legal, la responsabilidad cívica y la cultura de legalidad”.
En materia educativa, el documento enfatiza la necesidad de garantizar una formación integral basada en valores éticos y morales, exhortando a las autoridades a velar para que los contenidos académicos mantengan un eje transversal sustentado en esos principios.
Además, advierte sobre los riesgos culturales y tecnológicos que pueden afectar la dignidad humana, insistiendo en que “la tecnología debe estar siempre al servicio de la dignidad humana, del bien común y de las relaciones auténticas”.
Finalmente, el mensaje concluye con un llamado a la participación activa en la vida pública, inspirada en el bien común y la justicia social. “La nación no está condenada a la desesperanza, sino llamada a construir un futuro digno sostenido por la fe, la verdad y la caridad”, citó Martínez Pozo, resaltando que el documento sostiene que “Dios camina con nuestra nación y siembra en el corazón la fuerza para construir un futuro más justo, fraterno y solidario”.