El coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, valoró este viernes la celeridad con que fue aprobado el Plan Anticrisis impulsado por el Gobierno, al considerar que se trataba de una medida de responsabilidad que debía ser conocida y decidida sin mayores dilaciones.
Martínez Pozo afirmó estar de acuerdo tanto con la aprobación del plan como con la rapidez del proceso legislativo, al advertir que dejar la iniciativa varias semanas en discusión podía abrir espacio a distorsiones, presiones sectoriales o incluso al riesgo de que no fuera aprobada.
“Estoy de acuerdo con la aprobación del Plan Anticrisis y estoy de acuerdo con la celeridad con la que se aprobó”, expresó el comentarista.
A su juicio, el Gobierno debía dar una señal de decisión ante una coyuntura que exige actuar con responsabilidad. Señaló que, cuando una administración entiende que una medida es necesaria y beneficiosa para la sociedad, debe asumir el costo político y ejecutarla.
Martínez Pozo sostuvo que el plan procuró afectar lo menos posible a los sectores más importantes de la economía, aunque reconoció que algunas áreas resultaron alcanzadas por nuevas cargas. Indicó que, de haberse prolongado la discusión, los sectores afectados habrían intentado introducir cambios adicionales.
El comentarista también dijo estar de acuerdo con algunas modificaciones realizadas durante el proceso, incluyendo el ajuste aplicado al impuesto contemplado para el sector de bancas de apuestas.
Martínez Pozo cuestionó el tratamiento público dado a los propietarios de bancas de apuestas y a los participantes del sector de juegos, al considerar que se ha utilizado un lenguaje discriminatorio y denigrante contra una actividad económica formal.
El comunicador reaccionó a un titular que, según dijo, planteaba que los senadores “ayudaron a riferos” al reducir el monto originalmente propuesto para ese sector.
Para Martínez Pozo, ese tipo de expresión refleja una facilidad social para descalificar a determinados sectores económicos, especialmente cuando se trata de actividades asociadas al azar.
“Qué fácil se nos hace intentar denigrar a un sector de la economía”, dijo.
El comentarista explicó que muchas personas justifican ese trato argumentando que los juegos de azar pueden ser perjudiciales. Sin embargo, sostuvo que ese mismo criterio no se aplica con igual dureza a otros sectores cuyas actividades también pueden tener efectos negativos, como la producción de alcohol, cerveza, alimentos con altos contenidos de azúcar o productos industriales con impacto ambiental.
Martínez Pozo afirmó que no se suele hablar de manera despectiva de productores de ron, cerveza, alimentos procesados o de industrias tecnológicas, pese a que toda actividad económica puede generar beneficios y perjuicios.
El coordinador de El Sol de la Mañana sostuvo que ninguna actividad económica debe ser despreciada, porque todas forman parte de una cadena interconectada que genera empleos, consumo, ingresos y movimiento comercial.
Planteó que sectores como las bancas, las galleras u otros negocios populares no solo impactan a sus propietarios, sino también a trabajadores, suplidores, comercios, transportistas y otros actores que dependen directa o indirectamente de esa dinámica.
“No hay una sola actividad económica que no sea importante”, afirmó.
Martínez Pozo recordó que muchas personas creen vivir exclusivamente de su profesión u oficio, pero en realidad sus ingresos dependen de consumidores provenientes de distintas actividades económicas. Puso como ejemplo que un médico puede vivir de su consulta, pero esa consulta la paga el mecánico, el maestro, el comerciante, el trabajador o cualquier otro ciudadano vinculado a sectores diversos.
A su entender, esa interdependencia obliga a tratar con respeto todos los espacios productivos, sin importar su origen social o la percepción cultural que exista sobre ellos.
Martínez Pozo aclaró que el sector de bancas de apuestas no salió beneficiado con la reforma, como algunos han planteado, sino que de todos modos asumirá un aumento significativo en su carga fija.
Explicó que, antes de la modificación, las bancas pagaban un monto fijo de 35 mil pesos, mientras que con el plan aprobado pasarán a pagar 85 mil pesos.
Recordó que la propuesta original contemplaba elevar el pago hasta 120 mil pesos, pero el monto fue reducido durante el proceso legislativo.
El comentarista subrayó que, aun con la reducción, el sector enfrentará un incremento de más del 100 % respecto al pago anterior.
“Ese sector pagaba un pago fijo de 35 mil pesos; con la reforma que ya se promulgó van a pagar 85 mil”, indicó.
Martínez Pozo consideró incoherente que uno de los pocos sectores que queda gravado con un aumento importante sea, al mismo tiempo, objeto de descalificación pública.
También explicó que la medida que excluye del pago de impuestos a premios entre 200 mil y 400 mil pesos no beneficia al dueño de la banca, sino al ciudadano que gana el premio, muchas veces una persona que juega por necesidad.
El comunicador concluyó que el debate sobre el Plan Anticrisis debe darse con sentido de responsabilidad, sin denigrar sectores económicos y reconociendo que toda actividad productiva, formal o regulada, forma parte del funcionamiento general de la economía.