
El coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, consideró este viernes que los conflictos entre distintos sectores deben resolverse mediante el diálogo y la negociación, al advertir que la acumulación de reclamos sociales en medio de un escenario de incertidumbre económica podría generar un ambiente de inestabilidad que termine afectando al país.
Martínez Pozo valoró acuerdos recientes como el alcanzado entre el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y la Central Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT) para dejar sin efecto el aumento del pasaje en Santiago, y señaló que situaciones como el conflicto entre ANDECLIC y las ARS deben manejarse mediante conversaciones entre las partes, con la mediación de las autoridades cuando sea necesario.
El comunicador también se refirió al conflicto entre los propietarios de estaciones de combustibles y las entidades bancarias por las comisiones aplicadas a los pagos electrónicos.
Explicó que, junto a los supermercados, los combustibles forman parte de gastos esenciales que los ciudadanos no pueden evitar, por lo que entiende que los sectores involucrados deben sentarse en una mesa y buscar acuerdos que eviten que este conflicto se convierta en un factor de perturbación económica.
Martínez Pozo cuestionó el papel que deben asumir los partidos políticos frente al descontento ciudadano y llamó a actuar con responsabilidad antes de respaldar movimientos de protesta sin analizar sus posibles consecuencias.
El comunicador recordó procesos ocurridos en otros países, como Granada y la llamada Primavera Árabe, para señalar que muchas veces quienes impulsan o se benefician inicialmente de una ola de protestas no necesariamente son quienes terminan controlando los cambios generados.
Sostuvo que los líderes políticos no deben limitarse a seguir el sentimiento de las masas, sino orientar los procesos y evaluar hacia dónde conducen las acciones que respaldan.
Sobre los recientes cacerolazos y expresiones de inconformidad en República Dominicana, Martínez Pozo reconoció que existen razones de malestar relacionadas con el costo de vida, factores económicos internacionales y problemas sociales, pero advirtió que una escalada de tensión puede terminar afectando a la misma población que protesta.
“Yo tengo que preguntarme: ¿por qué hago esto?, ¿hacia dónde voy con esto?”, planteó el comunicador al insistir en que cualquier acción social debe analizar sus consecuencias a largo plazo.